No soy ningún –ista ni practico ningún –ismo: sólo soy un artista que piensa por sí mismo.
Más vale poco si es honesto y genuino que mucho y falso.
Caído una vez, levantado otra vez más: así es la vida.
Todos los días sonrío, o es que no lo ves: unos días al derecho, otros al revés.
Cantar bajo la lluvia está sobrevalorado. Yo prefiero ser lluvia bailando en tu ventana: cantando en claqué
No te dejes engañar: las sonrisas de verdad pueden atravesar hasta las mascarillas más opacas.
Vístete fuego, viste té y hierba en el pelo: arriba el cielo, abajo el trigo
¿Qué se supone que debe uno pensar si cuesta más leer y aprender de los fallos de los demás que beber y cometer los propios?
Uno mendiga, muchos mirando el móvil: falta compasión.
Mientras tanto la gente intenta descubrir una forma de cubrir su carne desnuda que no se diluya
No se echa en falta nada que sobra: como una mariposa que vuela a la pata coja.
Hazlo aunque llueva, porque llueva o no llueva, no se hace solo.
Larga es la historia, corta la conclusión: cada vez menos pelos en la lengua, más en el corazón.
Tus demonios internos se van a eternizar hasta que veas, que para vencerlos, los hay que abrazar.
Los que más nos esforzamos en esto del vivir, te lo digo como si pudiera verlo, hemos visto a alguien dejar de hacerlo.