A José de la Colina
(1969)
#Mexicanos #PremioCervantes #PremioNobel #SigloXX [1969-1975]
Bajo un sol inflexible llanos ocres, colinas leonadas. Trepé por un breñal una cuesta de cabras hacia un lugar de escombros: pilastras desgajadas, dioses decapitados…
Aquel joven soldado era sonriente y tímido y erguido como un joven durazno. El vello de su rostro se doraba con el rubor de los duraznos
En el azul unánime los domos de los mausoleos −−negros, reconcentrados, pensativos−− emitieron de pronto pájaros.
Tiemblan los intrincados jardines juntan los árboles las frentes cuchichean El día arde aún en mis ojos
El nombre Sus sombras El hombre La hembra El mazo El gong La i…
En un rincón del salón crepuscular O al volver una esquina en la hora indec… O una mañana parecida a un navío atado a… O en Morelia, bajo los arcos rosados de… Ni desdeñosa ni entregada, centelleas.
Mixcoac fue mi pueblo: tres silabas noct… un antifaz de sombra sobre un rostro sol… Vino Nuestra Señora, la Tolvanera Madr… Vino y se lo comió. Yo andaba por el mu… Mi casa fueron mis palabras, mi tumba el…
Atrás el cielo, atrás la luz y su navaja, atrás los muros de salitre, atrás las calles que dan siempre a otras… Atrás mi piel de vidrios erizados,
Oídos con el alma, pasos mentales más que sombras, sombras del pensamiento más que pasos, por el camino de ecos que la memoria inventa y borra:
Relámpagos o peces en la noche del mar y pájaros, relámpagos en la noche del bosque. Los huesos son relámpagos
Nombras el árbol, niña. Y el árbol crece, lento y pleno, anegando los aires, verde deslumbramiento, hasta volvernos verde la mirada.
Inmóvil en la luz, pero danzante, tu movimiento a la quietud que cría en la cima del vértigo se alía deteniendo, no al vuelo, sí al instante. Luz que no se derrama, ya diamante,
#Soneto
Torre de muros de ámbar, solitario laurel en una plaza de piedra, golfo imprevisto, sonrisa en un oscuro pasillo, andar de río que fluye entre palacios,
Si decir No al mundo al presente hoy (solsticio de invierno) no es decir Sí
No es el viento no son los pasos sonámbulos del agua entre las casas petrificadas y los árbol… a lo largo de la noche rojiza Todo está quieto