Tú presente; tú futuro.

La vida.

Todos vivimos nuestro aprendizaje, pero solo se acepta el propio.

La vida te demuestra que todo lo que no está en tu vida o se marcha es porque no está en tu misma sintonía.
La vida solo la disfrutamos los valientes, quienes no tenemos miedo a los problemas, quien no tenemos miedo a qué nuestro cuerpo cambie, quien no tenemos miedo a los cambios, quien nos mostramos sinceros como somos...
Dejar atrás lo viejo y aceptar lo nuevo, es el mejor regalo que te puedas ofrecer, porque tú no fuiste la que te fuiste, ellos mismos solos se quisieron ir.
No aceptar la vida como llega nos hunde en un hoyo, yo ya estoy aprendiendo a aceptar que no hay nada mejor que alguien sacando toda su sinceridad porque eso te hace entender que no merecía de tu bondad.
A veces, decimos 'con todo lo que he hecho por ti’. Pues si, lo hice, así es como quiero yo, pero antes solo quería a los demás. Ahora, estoy en un proceso de quererme yo, y quien no lo valore o sienta envidia ya sabe donde está la salida.
Se queda quién se tiene que quedar, porque la vida también trata de aceptar que la gente se tiene que marchar.
Que los cambios también cuestan y los que se quedan es porque te quieren acompañar de verdad.
Solemos callarnos las cosas hasta que nos hacen daño y eso nos enseña algo, que los límites hay que empezar a ponerlos desde el respeto. Así, no se convierten en un ataque.
Luego hay otros que el ataque le hacen sutil y se esconden en el 'yo soy asi’.
Esas personas hay que perdonarlas pero dejarlas ir, pues ellos ya tienen suficiente con curar su alma.
Pues las almas más perturbadas son las que te echan por tierra para engrandecerse ellas.
Van de bondadosos pero su ego no les permite darse cuenta de su egoísmo.
Pero hay que perdonar porque sobretodo tú mereces quitarte esa carga, nadie se merece cargar con lo que deciden los demás, porque al final y al cabo quien se fue es que no quería estar.

Para aquellas personas que te dicen lo bonita que eres y al rato te llaman loca, para aquellas personas que te quieren pero están hartos de ti, para aquellas personas que se creen superior y no te llegan ni a la suela, para aquellas personas que intentaste salvar y te dicen que las quieres cambiar, para aquellas personas que te echan sin hablar pero sobretodo para esas personas que si herida no las deja disfrutar.

Otras obras de Tú presente; tú futuro....



Arriba