Hace tiempo empecé a sanar mis heridas,
Luchar por mis demonios
Y sobretodo, a aceptar mi dolor .
El proceso de sanación siempre tiene sus subidas y bajadas.
Nada es estable más que el cambio.
Es una constancia flexible y una flexibilidad constante el trabajo de crecimiento personal.
Yo lo entiendo como un ciclo de cagadas que consigues aceptar, aprender y superar.
Cada día sale algo nuevo por lo que trabajar y jamás dejas de trabajar en ello porque nunca lo superas 100%.
Hoy he aprendido que aparte de mi herida de abandono, tengo una herida de rechazo que no me estaba permitiendo continuar y me bloqueaba...
Todo se trata de amor propio, autocuidado, respeto y sobretodo permitirse ser vulnerable.
La vulnerabilidad es la que me ha hecho tirar las barreras que no me dejaban avanzas, aprender que no todo tiene que ser perfecto pues en lo imperfecto se encuentra la verdadera perfección.
Darte tus momentos pero sobretodo aceptar que no todo el mundo merece tu esencia y que no con todos puedes ser tu mismo 100% más que contigo.
Tú mayor tesoro eres tú.
Aprende a darte el valor que mereces.