Ahora, en este instante que se abre como… todo lo que fui y lo que seré se confunde en la misma gota de ti… El viento respira entre las hojas,
Brotó su voz de un campo adormecid… la luna lo abrazó con su blancura, tejió su canto versos de ternura, y el aire se hizo eco agradecido. En cada rima el sueño fue encendid…
Tú, la Rosa, exquisita y fragante… floreciendo radiante en tu jardín, yo, el Espejo, pulido y brillante, reflejando tu imagen sin fin. Tú, la flor de corola encarnada,
La palabra es un eco que no pasa, una brisa de duda en el sendero, un temblor en la sombra que nos ab… Es el tiempo que danza prisionero, el vaivén de lo eterno en su guari…
Hay poetas, lo leo en las biografías de las contraportadas, que viven entre Madrid y Buenos A… pero que no tienen un mapa.
Al pesar que me aqueja, una sonris… Ocultando el dolor que en mi inter… Una máscara de alegría, un disfraz… Para engañar al mundo, para burlar… Con labios temblorosos, una mueca…
Errante danza bajo la luna, hija del viento y de la fortuna, cabalga libre sobre la bruma, Zingarella, alma que el arte encie… Tus pies descalzos besan la tierra…
Suenan lejos las guitarras, se quiebra el eco al cantar, un suspiro que desgarra mi pecho y mi soledad. La noche guarda un lamento
Leer es fuente de paz, Un oasis de quietud, Que brinda calma y salud Al espíritu tenaz. Entre páginas, capaz
Recuerdos flotan en el aire, ecos de lo que fue, momentos que el tiempo arrastra, como hojas en un atardecer. Las risas se desvanecen,
Los dedos trazan rutas invisibles, sigilosos viajeros sobre la piel, murmullos que incendian los labios… secreto compartido al anochecer. Los cuerpos se encuentran sin pris…
No mido mi vida en gloria o fortun… ni en frágil poder que el tiempo d… prefiero la luz que en almas se ac… el rastro de amor que nunca se emb… Si un día una pena mi voz suavizar…
**Ayer** Ayer, mi corazón era un jardín Donde florecían las ilusiones Y cada risa era un sol de verano Que iluminaba mis sentidos
Bebelo corría por el monte seco, dejando atrás las huellas de su infancia. El sol, inmenso, caía sobre la caatinga como una bendición y un castigo. Su madre le había dicho que la alegrí...
Al leer tus letras, Luis amigo, Mis ojos se llenan de rocío. Emocionada y agradecida, Tus palabras son mi abrigo. Alegría invade mi ser,