#Españoles #Generación27 #PremioCervantes #SigloXX
No hay que llorarte, Melero. Fuera llantos. Lo que quiero es patear, gritar que está muy mal hecho —¡no hay derecho, no hay derecho!—
No sé. Sólo me llega, en el venero de tus ojos, la lóbrega noticia de Dios; sólo en tus labios, la caricia de un mundo en mies, de un celestial gra… ¿Eres limpio cristal, o ventisquero
Y esta mujer se ha despertado en la noch… y estaba sola, y ha mirado a su alrededor, y estaba sola, y ha comenzado a correr por los pasillos…
Desnudas han caído las once campanadas. Picotean la sombra de los árboles las gallinas pintadas y un enjambre de abejas
Unos se van quedando estupefactos, mirando sin avidez, estúpidamente, más a… hacia la otra ladera otros
¿Estás? ¿No estás? Lo ignoro; sí, lo ig… Que estés, yo lo deseo intensamente. Yo lo pido, lo rezo. ¿A quién? No sé ¿A quién? ¿a quién? Problema es infinit… ¿A ti? ¿Pues cómo, si no sé si existes?
Si, yo te asesiné estúpidamente. Me mol… mientras escribía un hermoso, un dulce s… Y era un consonante en –úcar, para rimar… lo que me faltaba. Mais, qui dira les torts de la rime?
Ay, terca niña! Le dices que no al viento, a la niebla y al agua: rajas al viento, partes la niebla,
El niño se sonreía —mano inhábil, ojo atento y la cometa en el viento (su corazón) se cernía. Ave, cometa, de un día
Madrid es una ciudad de más de un millón… A veces en la noche yo me revuelvo y me… y paso largas horas oyendo gemir al hura… Y paso largas horas gimiendo como el hur… Y paso largas horas preguntándole a Dio…
No me digas que estás llena de arrugas, que estás ll… que se te han caído los dientes, que ya no puedes con tus pobres remos hi… deformados por el veneno del reuma.
Yo me senté en la orilla; quería preguntarte, preguntarme tu secre… convencerme de que los ríos resbalan hac… y que cada uno nace y muere distinto (lo… Quería preguntarte, mi alma quería pregu…
Todos los días rezo esta oración al levantarme: Oh Dios, no me atormentes más. Dime qué significan
Me embriago de aromas. Qué delicia, campo recién llovido castellano. Qué embriaguez, tocar, tocar...: mi mano febrilmente las cosas acaricia. No se sacia la vista que se envicia
#Soneto
Manos, interjecciones en el día, punzón de la palabra, roedoras del cadáver del viento, exploradoras de su mansión de alada geometría. Manos palpantes, que en la sombra fría,