#Cubanos #SigloXX #SigloXXI
En la penumbra un libro oculta los secre… de una imposible página, soñada y mister… que también puede ser terrible o acaso h… o vana como el tiempo que intuye sus dec… Nunca nadie sabrá quién lo escribió: sus…
Entre sombras oscuras la penumbra va rozando sutil todas las cosas, la lámpara de luz, libros y rosas, todo lo va rozando la penumbra. ¿A qué instante del tiempo pertenecen
¿Dónde estaría yo de no haber sido Éste que ahora deambula en corredores? ¿Sobre qué sombra busco los rigores De la luz en las puertas del olvido? ¿Dónde estaría yo sino en la nada,
Sin belleza persisto con la noche, y sufro ante el espejo que destruye, poco a poco, el contorno de mi rostro. Me estremece saber que un perro ladra, confinado en mi miedo, a las pequeñas
Pienso en sus ojos y la imagen permanece como una confirmación del sueño. El dolo… se detiene en mí. Miro la sombra. La so… de la daga en el piso.
Como una sombra más recorro estas calles: Impúdico cadáver doblándose en su miedo, bestia que reconoce ese gotear de muerte al borde del abismo.
Me han concedido el fuego del pecado. Sólo el fuego; el amor jamás ha sido En mí sino una sombra. Yo he soñado, —en las eternas noches del olvido—, Que alguien me ama y me sueña. No he po…
No son tristes las horas, no hay engaño, porque el tiempo del tiempo es un desvel… una imprevista sombra, acaso un velo que cubre silencioso todo el año. Ni siquiera sombrías: un fulgor
¿Qué casa ya me aguarda, qué misteriosa… me descubre en sus cuadros, me sigue en… ¿Quién puedo ser yo acaso, de quién soy… ¿Qué casa ya me aguarda, qué misteriosa… ¿Qué familiar camino me conduce a esta c…
La calle en donde tú y yo nos vemos, guardará ese aire a ningún sitio, a soledad tristísima o a muerte. Yo buscaré tu huella en otros cuerpos, el agua que en mi mano santifique
Árbol oscuro: Sostienes ya la noche, Sombra en las ramas. *** Mano en la noche.
Acaso sueño o duermo. ¿Quién lo sabe? ¿Qué prodigios el reino me confiere? De luz y sombra un sueño ya me hiere, Un sueño que en mi sueño nunca cabe. El suplicio del hombre es el del ave
Ardo en la llama. Ardo. Sin otra perman… Cuando el mudable fuego va trenzando sus… y una máscara sangra hasta el delirio. Cuando de nada sirven las lesiones del s… y una copa de vino alzada a nuestro nomb…
Cansancio de la tarde en oro vuelto, Antiguas soledades, muros grises, Penumbras innombrables, dioses, ángeles, El amor y el dolor en todo unido. Nada ajeno me exalta. Vivo sólo
El que me espera sin decir palabra Con sus oscuras ropas tan antiguas Hablando sin hablar qué cosas siempre, Contándome qué historias y entresijos, En el banco del parque en el que espero