Haiku 18
Abril /16/2016
La lluvia moja, cala el alma, la piel, turba mi mente. Siento el jugueteo húmedo que viene y va... y se seca.
Septiembre, octubre, miles de hojas nos cubren. ¡LLegó el otoño!
Y esa hoja verde, solitaria y endeble, vaga en el agua.
Partiste en la madrugada de una extraña noche de verano, sin embargo, ese calor agobiante llegaba a mí colmado de frío, un frío de incertidumbre que me hacía temblar mientras te miraba....
¡Pobre Arlequín! lloran tus ojos… aunque en tu rostro exista la sonr… sólo es tuyo el lamento de la bris… que con amor y gran ternura vistes… ¡Tú, mi Arlequín! que escasamente…
... Pero, me encanta oír cuando me llaman mamá, me enorgullece ver bailar a mi nieta, jugar con mis pequeñas y escucharlas decir “abuela”. Disfruto paseando a mi perro y anhelo en la p...
Marqué en la arena los instantes vividos con añoranza. Y fue el viento travieso quien guardó mis memorias.
Saliendo el sol, corrí veloz al campo. ¡Volvió a llover!
¡Cuantas historias! Una mirada así, lo dice todo.
Es como el tiempo, que plasmado en la piel, ¡se paraliza!
El pajarillo, entona su tristeza. ¡Desde la jaula!
Abro mis ojos, miro el amanecer. Siento el aroma de la mañana y digo: ¡desperté!, soy feliz.
“Todo” y “Nada” Es su unión lo que da vida y nutre el ser. Es el binomio exacto, es la existencia misma.
Los dos jamás podrán brillar unidos. El sol no sabe que para que haya luna, debe irse con la noche.
Amo a la brisa, quiero abrazarla siempre. Mis brazos sufren en el intento y caen desolados, vacíos...