Mayo /26/2016
Habla el silencio; tala mi soledad, y... siento frío!
Amo a la brisa, quiero abrazarla siempre. Mis brazos sufren en el intento y caen desolados, vacíos...
Esas niñas mías que tanto amé. Esa entrega incondicional y transparente,
Tanta nostalgia anclada en el recuerdo. Vid goteando, y el río desbocado en su frío deshielo.
Noche de insomnio, gotas de agua que caen. ¡Quiero dormir!
Enlazadas nuestras tristes manos atravesamos la gran ciudad, sería nuestro último verano para enfrentar la realidad. Llegaste a tu morada final
Miro al espejo más, no me reconozco y sonreí. No era yo, es una imagen que sólo me contempla.
Tu mirada sincera y penetrante manifiesta tu indómito carácter, eres fiel y obstinado escudriñante… hermoso y suave cual resbaloso hám… Te regocijas ante cualquier mimo,
La mentira y la verdad, suelen ser o no creíbles. Todo depende del momento en que se digan.
Es como lluvia que cayéndonos sobre la piel no moja. Es negra oscuridad rebozante de luz.
Canta el Jilguero en su vuelo ondulado. Son sus gorjeos tan dulces y animados que deleitan la vida.
Los dos jamás podrán brillar unidos. El sol no sabe que para que haya luna, debe irse con la noche.
¡Qué solitarias emergen las espigas de entre las ramas! Entre nubes, sus largos tallos al sol invocan.
La cigüeña se aferra a su alto nido y mira airosa. Son sus potentes alas amparo de su prole.
El silencio habla y también ensordece cual vulgar ruido. Podemos escucharlo si aprendemos a oír.