SI NO FUERA POR LOS NIÑOS
Si no fuera por los niños
y el poder fuera mío
enviaría un ultimátum
a los reyes del mundo.
No hablaría en parábolas
como en Jerusalén
para que en las tinieblas
el sol derrame luz
y explícitas palabras
bajen de mi alto Reino.
Y el mensaje sería:
No quiero ver fronteras
de odiosos matices.
Los acaparadores, los que se creen
que este mundo es para sus bolsillos
y acumulan riquezas
de forma subrepticias...
¡Que depongan de prisa
su brutal avaricia!
Y si hostiles ignoran
mi llamado de amor,
las plagas que con Moisés
desplegué en Egipto
serían gratas burbujas
ante el nuevo castigo.
Si no fuera por los niños
y el poder fuera mío,
tomaría todo el petróleo
con el que el hombre absorbe
la economía débil
de pequeños países...
Convertiría en lluvia
el preciado oro negro
y vertería una chispa
de mis rayos mortíferos
para incinerar el planeta
y ver qué van hacer
con su cruel opulencia
los seres endiosados.
Si el poder fuera mío
me iría a un extremo
de la tierra azotada
y con mis manos mágicas
voltearía el vasto suelo
para el castigo final
a tanta peste humana..
Si no fuera por ellos...
por tantos niños tiernos,
de fuerte sacudida
destruiría la tarima bestial
donde los poderosos
ordenan las miserias.
Lo destruiría todo
si el poder fuera mío
y no estuvieran ellos...
¡Maravillosos niños!