“Nadie se muere de verdad si queda
en el mundo quien respete su memoria”
JuanBosch(1909/2001)
Tu verbo sigue aquí...
con luces de humanidad,
formativo y licencioso,
reutilizable y amplio
destilando fluidos néctares
de relevante altruismo.
Aún sobre la dimensión transversal
de tu carretera muerta...
La mujer es una gema
de orfebrería excelsa.
Prosa dulce que embelesa
con su narrativa extrema.
El camino real, maestro
tus ojos de azul sereno
lo pudieron contemplar,
otros vieron sin mirar,
sólo tu alma reflexiva
nos guió en la oscuridad.
¿Y el agua profesor?
¡Qué portento!
¡Genial, Bosch!
¡Dos pesos! Ínfimo precio
y el diluvio retornó.
Tu diluvio de enseñanzas
para truncar la ignorancia.
Aquella con la que Los Amos
se entronaban por doquier,
corrían por los cañaverales
y maltrataron brutalmente
la familiar Nochebuena
del niño con su inocencia.
¡Profesor de profesores!
¡Paradigma de docencia!
Hoy he visto tu camisa con su mancha...
¡qué belleza!
La vieja mula y el niño
y tus exiliadas letras.
He visto de tanto verte...
Tu caminar por el mundo
con nuestra bandera a cuestas.
Tu voz suave en cada podio
sembrando sabiduría.
Y he visto después de verte...
Tu legado pisoteado...
metamorfosis cruel de pensamientos yoistas...
trastocaron tu enseñanza.
Por mis ventanas abiertas
la verdad que he contemplado
me retorna a las cavernas,
vaporiza mis recursos
para la expresión escrita.
Ya no tengo sustantivos
ni adjetivos ni nada...
Los verbos los desconozco,
los adverbios son futuro.
Transformado en Homo Sapiens
me pierdo en un laberinto
de recodos muy oscuros...
Y auxilio mi retórica
con externa melodía...
“La rabia, el grito se lo lleva el viento.
La rabia, el oro sobre la conciencia.
La rabia-coño– paciencia, paciencia.”