#Andaluces #Cantautores #Españoles #SigloXX #SigloXXI
Benditos sean los glóbulos rojos, la epidural, el calcio, la insulina, el zotal que extermina los piojos, el ginseng, los condones, la morfina, los cristales de arena de la playas,
#CientoVolandoDeCatorce #Soneto
Excepto las de la imaginación había perdido todas las batallas. Un domingo sin fútbol nos contó, vencido, que tiraba la toalla y nadie lo creyó.
Yo tenía un botón sin ojal, un gusano de… medio par de zapatos de clown y un alma… una hispano olivetti con caries, un tren… un carné del Atleti, una cara de culo de… un colegio de pago, un compás, una mesa…
Acordate de esas noches y esos días por la mesa desfilaban los millones yo jugaba como un loco y te quería nuestra carta favorita era el dos de cor… Aposte la tele, caster, la camisa
Nunca olvidabas festejar a Olvido, a Berlanguita, a Cela, a Ramoncín, cómo te odiaba viéndome excluido de la efímera fama del Spleen. Soñaba que mi nombre, con negritas,
Como Buster en el apartamento, con más miedo que Fredo en el padrino, como el marido fiel de lo que el viento se llevó con guión de Tarantino, como helado de fresa y chocolate,
Yo era un capo en el ambiente, derrochaba adrenalina, me presentaba en Corrientes, tenía palco en el Colón, manejaba un convertible,
Lo peor del amor cuando termina son las habitaciones ventiladas, el puré de reproches con sardinas, las golondrinas muertas en la almohada. Lo malo del después son los despojos
Me levanto, bostezo, vivo, almuerzo, me lavo, silbo, invento, disimulo, salgo a la calle, fumo, estoy contento, busco piso, hago gárgaras, calculo, me emborracho, trasnocho, llego tarde,
Adiós muchachos, con el corazón, que con el alma no puedo, compay. Juan Luis ¿cómo persona? Qué dicción, tú y Rafael... dos curas de la FAI. Rey consorte por parte de leona,
#cantautores #CientoVolandoDeCatorce #Soneto
Llegó con su espada de madera y zapatos de payaso a comerse la ciudad compró
Benditos sean los expresidiarios que no ultrajan ni rajan ni dan coces, las secretarias de los secretarios, los lobos que saben ser feroces, la caquita del niño con flemones,
La noche de Madrid firma postales de ventanas con tedio en cada ojera, zarcillos de bananas tropicales, fulanas de canana en bandolera. La noche de Madrid, a san Vicente
Denle al lector recién desembarcado sano en tal puerto el Nobel en agallas; lo cierto es que esta playa me ha salvad… la vida que perdí en otras batallas. Cuajé novillos, orillé la escuela,
De verde samurai Buda en jarras encela al minotauro que le embiste y acuarela el betún de las pizarras con tiza duermevela que no existe. No hay rojo menos gris que una muleta,