#Andaluces #Cantautores #Españoles #SigloXX #SigloXXI
Después de toda una vida de oficin… Después de toda una vida sin poder… Después de toda una vida viendo a… Burlarse de los que buscan amor a… Después de toda una vida in un tri…
Echado en la cama, escuchando a Sabina, me entraron las ganas de chocolatinas. No sé qué sucede
Que no arranquen los coches, que se detengan todas las factorías, que la ciudad se llene de largas noches
Yo no quiero un amor civilizado, con recibos y escena del sofá; yo no quiero que viajes al pasado y vuelvas del mercado con ganas de llorar.
Después de tanto tiempo, al fin te… y, en vez de lamentarme, he decidi… tomármelo con calma. De par en par he abierto los balco… he sacudido el polvo a todos los r…
Hay una lágrima en el fondo del rí… de los desesperados, Adán y Eva no se adaptan al frío llueve sobre mojado. Bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla,
Mirando en el retrovisor los semáforos del miedo. Ando buscando un alquiler un cuarto de pensión. una canción capaz de hacer
Denle al lector recién desembarcad… sano en tal puerto el Nobel en aga… lo cierto es que esta playa me ha… la vida que perdí en otras batalla… Cuajé novillos, orillé la escuela,
Se peinaba a lo garçon la viajera que quiso enseñarme a b… en la gare d’austerlitz. Primavera de un amor amarillo y frugal como el sol
No soy un fulano con la lágrima fácil, de esos que se quejan sólo por vic… Si la vida se deja yo le meto mano y si no aún me excita mi oficio,
Si como yo eres de los que prefieren los placeres que brindan las mujer… que pasan de los treinta, entre las casadas
Estoy pagando tan caro, corazón desde que duermo de espaldas al am… desde que tú no me abrazas la noche es una amenaza estoy pagando tan caro aquel error…
De sobras sabes que eres la primer… que no miento si juro que daría por ti la vida entera, por ti la vida entera; y, sin embargo, un rato, cada día,
Llegó con su espada de madera y zapatos de payaso a comerse la ciudad compró
A la hora del atraco y la pensión, cuando el infierno acecha en la es… cuando pierde los nervios la razón… y cruza el perseguido la frontera, a la hora de abrazar,