Bordeaba los veintiún años
llena de sueños e ilusiones
época en que el amor
fluye por los poros
se respira en el aire.
La hermosa jovencita
de castaños cabellos
de ojos tornasol
de piel blanca como la nieve
lo tenía todo para ser feliz.
La vida mezquina se lo negó.
y en desgracia la muchacha cayó.
El amor florecía en su vientre,
y se mezclaba, la alegría con el dolor...
entre miedos y dudas la espera inició.
El hijo no programado venía...
entrada la noche en una casa a oscuras
golpeaba su vientre la hora había llegado
sola ella y su triste retoño
no hubieron abrazos tampoco regalos.
El frío cuarto de un hospital
hizo más triste la llegada
de tan hermoso bebé
los miedos eran muchos
pero más aterrador
el no escuchar su llanto.
La aterrada niña de sus miedos se olvidó
Se llenó de fuerzas y suplicó a Dios
ese soplo de vida, que permitiría
dejar a su lado a esa luz de esperanza
que junto a ella crecería.