Hoy canta el mundo promesas de amor,
las calles se visten de luces y flor,
pero en mi pecho sólo hay un eco,
un susurro frío de lo que fue amor.
San Valentín llega con su manto dorado,
más yo lo recibo con sombras y hiel,
pues no tengo versos, ni cartas, ni abrazos,
sólo este vacío que deja tu piel.
Quisiera escribirte, decirte que espero,
que aún en mi alma tu nombre es canción,
pero la tinta se quiebra en mis manos,
pues ya no hay destino para esta pasión.
No tengo regalos ni un gesto sincero,
no tengo la forma de hacerte venir,
y aunque mi amor sigue intacto y eterno,
San Valentín... me recuerda que te perdí.