Mi deseo es amarte muy profundo
más que un simple deseo de estrecharte,
no quiero sexo, sino ser el mundo
el buen hombre que quiere acariciarte.
Cómo una niña dormida quiero verte
con esa dulzura que tiene tu mirada,
esa inocencia que me hace quererte
sin renunciar a tu amor ni por nada.
Sentir el amor como una llama viva
en el sueño, de tu amor adolescente,
despertaré bajo tu boca compasiva
toda tu pasión volviéndome creyente.
Con el encanto de tu belleza revelada
más la exultante sonrisa atrevida,
en la búsqueda ardiente derramada
que me hará desearte de por vida.