#Mujeres #SigloXX #Uruguayos
Aquel que esperaba sin saber su cara, pasó hoy a mi lado y llevóse mi alma. La trova que en ese
Yo odio a la luna. La luna me emb… Y me pone triste con su faz de bru… Tan triste me pone que a veces par… Que en mi alma un negro ciprés se… Bajo su luz clara mi alma queda in…
Asida de una rama de neblina dialogo con mi ayer, oro y torment… La furia del clavel entre la menta enciende todavía la colina. Mientras la dulce tarde se asordin…
Es alegre el camino bajo las ramas Flexibles y doradas de las retamas… De tal modo floridas que es el sen… Para los verdes prados, un pebeter… Las glotonas abejas viven de fiest…
Amor que te has ido lejos, amor que ya no me ves, amor que me has elegido entre cien; ¡amor que eres mi corona
La materna sombrilla de los pinos entre las rojas flechas de febrero y mis hombros lucientes; ah, qué f… los pañuelos del aire del acero. El agua se ha llenado de espejitos…
La sutil hilandera teje su encaje… con ansiedad extraña, con pacienci… ¡Qué prodigio si fuera hecho de li… y fuera, en vez de negra la araña,… En un rincón del huerto aromoso y…
Cierva, Que come en tus manos la olorosa h… Can Que sigue tus pasos doquiera que v… Estrella
Bajo las alas rosa de este laurel… Amémonos. El viejo y eterno lampa… De la luna ha encendido su fulgor… Y este rincón de hierba tiene calo… Amémonos. Acaso haya un fauno esc…
Hacia el cielo tu himno de rubíes, tus espumas de púrpuras en vuelo; hacia él tu orgulloso terciopelo, tu desafío a dalias y alhelíes. Toda al cielo te das, creces y ríe…
Este dolor heroico de hacerse para… Un nuevo par de alas... Dónde estarán las que ayer puso so… El insomnio de la primera hora del… Día, afilador de tijeras de oro,
Hoy estoy triste, amor. Hoy tengo… Gris y desmelenada. ¡Tierra propicia para toda pena! ¡Para todo placer tierra negada! La rosa de mi cuerpo
El tigre ferozmente enamorado, la mariposa, abierta cruz del vien… el musgo, de las rocas abrazado; la espuma, flor del agua en movimi… Cuanto vive y se muere en aire y t…
En su caballo de ligero vidrio pasa la lluvia de este fin de invi… y yo siento sus cascos en el sueño en que de miedo y soledad me ovill… Como me faltan los oscuros brillos
Un perfume de amor me acompañaba. Volvía hacia la aldea de la cita, Bajo la paz suprema e infinita Que el ocaso en el campo destilaba… En mis labios ardientes aleteaba