Unos cantan porque saben, otros por mera gana; yo canto por aplacar un pesar que me acompaña. La luna escucha mis quejas,
En cada aliento te echo de menos, En cada sitio, en cada rincón. En cada instante, mi anhelo esmens… Te extraño tanto, mi corazón. En cada sueño, tu recuerdo enhebro…
Duerme, mi niño, duerme, que el mundo es un lugar tranquilo… donde los gatos ronronean y las hojas susurran. Cierra tus ojos, que ya es hora,
Lo que parece ganga pura a menudo es un engaño, pues lo barato, con el año, se revela como usura. La calidad siempre dura,
En el principio fue el aliento, un susurro dormido en el viento, un latido que se hizo sonido, la palabra naciendo del vacío. Ecce verbum, la luz en la sombra,
Padre nuestro, que habitas en cada suspiro de la… y en la calma que sigue a la trage… escucha el clamor de nuestro dolor… Santificado sea Tu nombre
Al pesar que me aqueja, una sonris… Ocultando el dolor que en mi inter… Una máscara de alegría, un disfraz… Para engañar al mundo, para burlar… Con labios temblorosos, una mueca…
Cuando el amor se marchita, cual flor que pierde su aroma, el alma queda en coma, y el corazón ya no palpita. La ilusión que antes grita
Nada brilla más que Cristo, ni el sol en su resplandor, ni el oro que el hombre ansía, ni el poder ni la ilusión. Todo pasa, todo muere,
Eres la obertura de mi sinfonía, primeros compases que abrazan el v… tu voz, melodía de un puro instrum… despierta las notas dormidas del d… En tus movimientos se funda armoní…
Hoy la lluvia viene de puntillas, como quien teme despertar a la ciu… Se cuela entre las baldosas y susurra viejas historias que nadie quiso escuchar.
¡Oh tú, sublime cumbre, vestal de… Tu frente roza el cielo con nieves… se yergue en la tormenta, de mármo… y en su callar solemne susurra un… Los vientos en tu cima declaman su…
Ella se ha vuelto sombra en la dis… un eco que el vacío vuelve eterno. Dejó en su huida aroma de fraganci… pero su paso abrió un invierno int… El cielo calla, roto en su balanza…
El aire puro viste de blancura, la nieve danza alegre en su caída, los árboles, de luz adormecida, susurran al silencio su ternura. La brisa trae caricias de frescura…
Quedarse quieto, esperar que nada… Como iluso que el tiempo jamás tra… El fatal destino ya es parte del s… El hombre mortal, es nuestro padec… Frente al asombro del fugaz moment…