Al pesar que me aqueja, una sonris… Ocultando el dolor que en mi inter… Una máscara de alegría, un disfraz… Para engañar al mundo, para burlar… Con labios temblorosos, una mueca…
En un reino donde el silencio rein… Y las palabras se ahogan en la pen… Surge una voz, un eco que resuena, Rompiendo el yugo, la ignominia qu… Soy el que habla, el que osa alzar…
En el gélido invierno, cual rosa e… Tu amor florece, aroma en el frío… Vibrante y fragante, en paisaje he… Un toque de Abril en manto escarc… Tu esencia vivaz, como brisa sutil…
Tuyo es el eco que vuelve en la pe… penumbra de noches sin luna ni ali… aliento perdido en el viento sedie… sediento del tiempo que nunca se a… Mío es el sueño que tu recuerdo en…
El mar se llevó mi esperanza, Mis sueños, mis ilusiones; Sólo queda una remembranza, De lo que fueron mis canciones. El agua salada y el viento
Dicen que amó con furia descalza, con manos abiertas como el viento, que un artista la pintó con sombra… y la besó con labios de fuego. Dicen que la vio la luna errante,
En el primer laberinto, se oyen pasos perdidos, susurros de un tiempo helado, bajo un cielo que no responde, donde el eco se vuelve sombra.
Grande y abierta, llena de calma, con sol en los muros y luz en el a… Las brisas la rozan, la cruzan de… y el viento en su danza le canta u… Las cortinas flotan, ligeras, etér…
El bosque calla y en su espesura duerme el grito, agazapado entre cortezas y sombras húmedas. Camino hacia el claro
Platón soñó una ciudad perfecta, de formas puras y leyes rectas, donde la razón, con su fría luz, apagara el fuego de la emoción. Los poetas, con su lengua errante,
Llevo en los labios el sabor del río que nunca cruzamo… ese cauce de horas que nos sostuvo como un abrazo de… La memoria es un eco en el agua,
Brillan los días con luz encendida… la luna canta versos de esperanza, en cada rayo el alma se afianza, tejemos juntos la senda de vida. Mi voz en su eco jamás se olvida,
Me miraste con ojos apagados, una brisa de invierno nos cubría, tu voz fue un eco de tiempos pasad… y el alma en susurros se despedía. Quise aferrarme a un último intent…
Cuando llegan los ángeles, la luz tiñe el cielo, sus alas murmuran al viento, y el dolor se vuelve eco. Las sombras se disipan,
Oh, Maestro de ideas y sueños, alma encendida en la palabra justa… tu voz, eco de justicia y verdad, resuena aún en la tierra amada que defendiste con valor y honor.