Hoy, mi alma se deshace
en suspiros que se pierden,
hoy, mis versos ya no nacen,
se diluyen y se mueren.
Hoy, la rima se me escapa,
y mi voz ya no responde,
las sombras entrelazan capas
y mi canto ya se esconde.
Cae mi verso, lento y frío,
se disuelve en el olvido,
en la penumbra, el vacío.
Palabras que se hacen río,
se desbordan sin sentido,
como un eco que se ha ido.