Se quedaron en el aire tus suspiro… como notas de un canto ya olvidado… y en la brisa, enredados los delir… de un amor que el tiempo no ha bor… Tus palabras, aún duermen en la or…
Brotas del alma, lúdico fulgor, espíritu que danzas entre versos, tejiendo rimas, sueños tan diverso… con brisa de palabras y color. Eres el fuego vivo del cantor,
Veo a los demás, egoístas y ciegos… Perdidos en su avaricia sin fin. Siguen gritando, pidiendo más y má… Sin saber que el verdadero tesoro… Yo me mantengo firme, apartado de…
El hierro llora en la fragua, y en el yunque va a sonar, como el alma que, en su pena, no se cansa de esperar. Cada golpe es un suspiro,
Llueve en la boca del insomnio, una gota a la vez despierta la piel del agua. Las sombras buscan su forma en la tibieza de la almohada,
Pues mire el que amor tuviere, que en el bando de Cupido, no hay respeto ni medida, solo pasión y latido. Flechas lanza sin piedad,
La alarma suena, comienza el derro… el café amargo despabila el día, la calle bosteza con monotonía, y el reloj empuja al mismo sendero… Se vive al compás del sueldo auste…
En el silencio de mis noches solit… Susurra el eco de una vida no vivi… Sombras difusas de memorias imagin… Y el anhelo de una existencia pres… ¿Quién soy en ese mundo que no he…
## La Paciencia, Árbol de Frutos… La paciencia es amarga, sí, como l… Un trago difícil de tragar, una du… Es esperar en la tormenta, con el… Mientras la duda susurra y se agit…
Flor de alhelí, jazmín y azucena, Es tu piel, edén de aromas finos. Alelíes blancos como tu melena, Claveles rojos, tus labios divinos… No he hallado flor tan bella como…
La ciudad es un hormiguero de acer… un laberinto de calles sin salida, un mar de gente que camina sin rum… buscando algo que no encuentra, un oasis en el desierto de asfalto…
Anoche soñé contigo, pero fue solo un error, desperté con tu recuerdo clavado en mi interior. Te fuiste sin despedirte,
El viento azota las velas, tensas, cual músculos de un animal marino. La Balandra, valiente, se adentra… cortando las olas con furia divina… Cada embestida del mar es un rugid…
Padre, en mi orgullo me he atrinch… y en mis anhelos me he extraviado. Tu amor pleno, lo he desatendido, por vanidades que me han confundid… He perseguido sombras pasajeras,
En la noche de San Juan, bajo un cielo de estrellas, un joven enamorado a su amada le declara: “Dispuesto estoy por usted