¿En serio me estás tomando el pelo… ¿Crees que soy una broma patética? ¿Que mis sueños son solo un mero a… Y que mi corazón merece una conden… ¿Acaso no ves la profundidad de mi…
Mejor cerca del agua, donde la mar… susurra verdades que el viento no… donde Creta busca, perdida y enter… las sombras que en su alma dejaron… El amor fue un puerto, luego naufr…
Fragancia de la tierra, aroma del… Suspiro de un país que late en mi… Esencia de raíces, herencia sin pa… En un botón de flor, mi alma ha he… Aroma de laureles, glorias del aye…
Manos blancas como el azúcar, Tan dulces y suaves al tacto. Manos que acarician y curan, Que brindan consuelo y extracto. Son manos que trabajan incansables…
No ocultemos la luz que nos habita… dejemos que florezca en cada gesto… Que nuestras palabras sean semilla… plantadas en el suelo del silencio… Busquemos en lo simple lo profundo…
En lo profundo de mi ser, habitas… alma inquieta, eterna compañera, esencia de mi ser, luz primera, en el laberinto de la vida, mi guí… En las noches de insomnio, me susu…
Se mecen los sauces en la brisa ca… como cartas sin rumbo, como sombra… La luna se asoma con su rayo de pl… y en el río dormido tu voz se retr… Tu nombre es un eco que cruza los…
Bajo el cielo nublado de las tarde… va César con su paso cansado, lent… lleva en su pecho llagas, heridas… y el peso de una tierra que sangra… En sus manos la tinta se vuelve sa…
Hoy calla la voz que un día tronó, hiriente y certera, como un puñal, la que con furia y con su cantar a tantas heridas nombre les dio. Paquita, guerrera de un viejo agra…
Vuela en el viento, no tiene dueño, canta el momento, siembra un sueño. Verso que aflora,
Se alza el aire, leve susurro, como un canto que nadie escucha. La tarde cae, sus hilos de oro tejen silencio en la hora justa. El mar, un pecho que no respira,
En la sombra eterna de la noche fr… donde la luna teje su lenta agonía… nació Juan Meneguin con ojos de f… mirada de fiera, de sabio, de jueg… Las estrellas danzaban en su pensa…
Luna, ya no más luna, Sé espuma blanca sin dolor. En noches estrelladas, acuna Los anhelos que guarda mi amor. Vas por las calles, desnuda,
Aquí yace quien nunca fue nombrado… el que cruzó caminos sin sendero, un paso en el polvo, ligero y fier… sin más amparo que el cielo callad… No hubo llantos ni flores en su en…
En su canto fiel y puro, se enredaba el corazón, voz nacida del arrión y del viento más seguro. Argentina la nombró