#Cubanos #SigloXX #SigloXXI
El mañana no existe, ni el futuro, Que es el mañana del mañana. Juego A no creerme estas cosas. Miro el juego Que los niños comienzan y procuro El difícil trasfondo de ese juego.
Cuando breve la luz su paso esconde Temerosa quizás de lo que ha sido Tiniebla mucho antes, no ha querido Decirnos quién en sombras nos responde Si a tientas preguntamos cómo o dónde
La oscura casa tan tranquila guarda En su interior las sillas, los objetos, Ruecas, espejos, libros, relicarios Y todo el viejo polvo acumulado Sin que nadie jamás tocar quisiera.
El pájaro posado en la ventana, (O más bien en lo negro del cuadrado para ser más exactos) qué hace allí. ¿Y aquellos dos señores, alejados de todos y de todo, de qué hablan?
Noches de amantes breves como cirios ard… y cetros y fortunas y reyes y palacios. Noches de espejos hondos, aguas de un rí… Noches de altas torres perdiéndose en la… y sonoras tinieblas retumbando en lo osc…
Dicen que en la penumbra el cancerbero espera tan paciente que su aullido no termina ya nunca, y que ese aullido Hiela el alma y el sueño del guerrero. Hesíodo le concede tres cabezas;
Como un umbral del sueño, la ventana, la ventana dormida, a qué paisaje escapa… Qué bestias misteriosas remueven la penu… como quien hila un rostro, un cuerpo en… hasta volverlo estatua del silencio.
Puedo mirar el puente y la tiniebla Alzarse en la distancia como un sueño; Demorar ya mis ojos en el agua Que fluye silenciosa, eterna, triste, E imaginar que escribe con la pluma
Give me the shadow, its dark stillness, The feather, the bird, the dream, The castle, the moat and the determinati… to name the mysteries of the fire. Give me Life and give me the chance
El día ya me atrapa y envejezco Con la breve quietud de lo que pasa, Sombra de sombras, cuerpo sin su casa, El día ya me atrapa y envejezco. Si de morir viviendo yo padezco
Por las puertas de cuerno y de marfil He adivinado un rostro. Sigo un sueño. La penumbra me envuelve con empeño. Pienso en Homero y en el torvo alfil Que, sin saberlo, borra mi memoria
Me dices, buen amigo, que el deseo eternamente viaja en un tranvía; el deseo, esa breve melodía que fluye como el agua del Leteo. Me dices, buen amigo, que ya olvide
Deambulo por tu sueño y soy tu propio sueño dormido. Bestias de la noche, venid todas a mí. Ángeles hermosos, bebed mi sangre. Yo he sido breve
En la penumbra un libro oculta los secre… de una imposible página, soñada y mister… que también puede ser terrible o acaso h… o vana como el tiempo que intuye sus dec… Nunca nadie sabrá quién lo escribió: sus…
El que me espera sin decir palabra Con sus oscuras ropas tan antiguas Hablando sin hablar qué cosas siempre, Contándome qué historias y entresijos, En el banco del parque en el que espero