Para nacer, primero hay que morir.
O eso creo.
Morir de dolor.
De Ése, que te estruja el pecho,
que te asfixia la garganta
y que te retuerce el estómago.
Morir del dolor que te hace llorar por dentro, para arrastrar, como los ríos, todo lo que se tenga que llevar, en un decursar constante, y mantener un agua limpia.
Para nacer, primero, hay que aprender a vivir. Intensamente.
Arriesgarse,
Equivocarse,
Perdonarse,
Reinventarse y
Renacer.
Ada Zoe
6yDios mío!!! Si te comento algo te hecho a perder el poema... ¡Sin palabras!
Angélica
6yOh! Qué lindo comentario! Gracias por ponerlo en tus favoritos! :)