A mi madre...
Nos quedó tanto por hacer aquí...
Me quedo con esa sonrisa, con las canciones infantiles, con el diario de versos, con el Casino y el Parque japonés, con los sábados esporádicos mirando a través de un microscopio, con tus piedras serpentinas, que sacabas arte de una simple roca, con las noches de apagón jugando a las cartas, con el
“tatica mía”, los valores inculcados, las regañinas de madre
(que ahora se las doy a mi hijo), los días de cine, tú y yo solitas, y los de compras, con tus abrazos en silencio cuando estaba triste, con las complicidades, con tantos otros recuerdos, buenos y malos, pero que se traducen sólo en Amor.
Hoy no es tu aniversario, ni tu cumpleaños, pero, no sé por qué, hoy más que nunca te extraño.
12 de abril 2018
#Prosa