Noviembre /07/2014
Olor a lluvia, soledad aparente. ¡Cantan las aves!
Gran río azul de aguas verdes y frías. Corre tranquilo, aunque el peso de tu profundidad te agobie.
Delgados troncos atrapan a la luna en fiel abrazo. Tierno y leal cobijo a esa luz entrañable.
Vuela aquella golondrina por los c… esperaba ansioso sus plegarias. La golondrina sin rendirse, vuela… El canto poco a poco se fue convir… Y el río... el río ya no podía llo…
Cuando hablamos con el corazón, la voz acaricia el silencio...
Y yo aún aquí, mientras canta la alondra y nace el día.
Suave cadencia, tibio frescor que abraza. ¡Así es mi mar! Siempre sueño con él, siempre... me pierdo en él.
Acompañando al viento, la hoja seca se aleja en calma.
No soy perfecta, la perfección no es vida. Es obsesión, y eso, ya es un defecto. ¡Errar para vivir!
Entre las nubes, cabalgo tan veloz, que aplasto al viento.
La mentira y la verdad, suelen ser o no creíbles. Todo depende del momento en que se digan.
La cigüeña se aferra a su alto nido y mira airosa. Son sus potentes alas amparo de su prole.
Cuando el instante, la casualidad o el amor se acoplan; entonces, viviremos, entonces, ¡Naceremos!
Bajo la luna, las gotas de rocío, ¿turban mi sueño?
Partiste en la madrugada de una extraña noche de verano, sin embargo, ese calor agobiante llegaba a mí colmado de frío, un frío de incertidumbre que me hacía temblar mientras te miraba....