Agosto /28/2015
La rana duerme, tranquilidad nerviosa. ¡Puede saltar!
¡Mi padre amado! te recuerdo y te extraño con gran nostalgia. En tu última mirada, no pude estar contigo.
Y yo aún aquí, mientras canta la alondra y nace el día.
Sus risas, llantos y carantoñas son inagotables. La dicha de tenerlas enriquecen mi vida.
Eras tres años menor, con tu risa reluciente, siempre estarás en mi mente, ¡te recuerdo con amor! Aunque todos te adoraran,
La vieja mecedora, languidece en u… “Todos la miran y nadie la ve” Ni siquiera con el aura de recuerd… Aquella vieja mecedora arropó a mu… Fue testigo y confidente de alegrí…
Era una noche oscura, noche de nie… Apuré mis pasos errantes hacia don… como harían tantos amantes furtivo… Oigo una música sutil allá en la d… Todo mi ser estaba contigo.
Olor a lluvia, soledad aparente. ¡Cantan las aves!
Se llamaba Marcela, y su vida sie… envuelta en un halo de misterios q… diferente a los demás.Todos sabíam… guardaba un gran secreto, de esos… del tiempo y de los años, le hacía…
Enlazadas nuestras tristes manos atravesamos la gran ciudad, sería nuestro último verano para enfrentar la realidad. Llegaste a tu morada final
Viejo reloj, que gira sin cesar, evoca al tiempo.
Si los sueños se pudiesen escoger y la vida fuese la manifestación de ellos, no habría por qué sufrir;
Noche de insomnio, gotas de agua que caen. ¡Quiero dormir!
Gran río azul de aguas verdes y frías. Corre tranquilo, aunque el peso de tu profundidad te agobie.
Las cuatro décadas de tan hermosa niña, suman otoños.