El viento, una vez más, me ha contado que te fuiste...
10 de julio 2018
¡Oh! sol de vida, nutriendo las crisálidas, ¡Hay mariposas!
Por densa selva, vuela sobre su sombra, un colibrí.
Añoro, la guitarra el silencio y tú... Quimera
Acompañando al viento, la hoja seca se aleja en calma.
Ese viejo árbol que yace junto al río no puede erguirse. La corriente lo inclina pero a su raíz, ¡no!
¡Pasan los días! Lentos, implacables con esa letanía que se convierte
Entre las nubes, cabalgo tan veloz, que aplasto al viento.
Amo a la brisa, quiero abrazarla siempre. Mis brazos sufren en el intento y caen desolados, vacíos...
Regreso como cada día por esa calle tan habitual, siempre a la misma hora, como inevitable rutina a la que nos somete la vida. Encima de mí, un cielo de invierno donde no se oye el cant...
La carne muere, envejece y nos duele como los años. El alma, siempre viva, nos impide morir.
¡Mi padre amado! te recuerdo y te extraño con gran nostalgia. En tu última mirada, no pude estar contigo.
El pajarillo, entona su tristeza. ¡Desde la jaula!
Abro mis ojos, miro el amanecer. Siento el aroma de la mañana y digo: ¡desperté!, soy feliz.
Suave cadencia, tibio frescor que abraza. ¡Así es mi mar! Siempre sueño con él, siempre... me pierdo en él.
Ese sonido de las pisadas sobre las hojas secas. Esconde una sensible melodía que encanta.