Los quiero
09/30/2018
Cae la tarde y me sorprendo contemplando el ocaso del día, cuando una brisa fría y húmeda me estremece.
Por densa selva, vuela sobre su sombra, un colibrí.
Era una noche oscura, noche de nie… Apuré mis pasos errantes hacia don… como harían tantos amantes furtivo… Oigo una música sutil allá en la d… Todo mi ser estaba contigo.
Fueron tus manos, incansables y férreas parando el tiempo. La Odisea de Ulises tu consuelo final.
Todo segundo, es parte del pasado en cada instante.
Volando el águila sobre la inerte presa, queda solo huir. Sus garras se le acercan... ¡corre, sálvate, vive!
Marqué en la arena los instantes vividos con añoranza. Y fue el viento travieso quien guardó mis memorias.
Un pensamiento sólido es poderoso si es coherente. Puede cambiar la historia y hasta nuestro destino.
Y yo aún aquí, mientras canta la alondra y nace el día.
Si los sueños se pudiesen escoger y la vida fuese la manifestación de ellos, no habría por qué sufrir;
La rana duerme, tranquilidad nerviosa. ¡Puede saltar!
El pajarillo, entona su tristeza. ¡Desde la jaula!
Siento tu risa como ese eco distante que se aleja en la frialdad de cada invierno. Y tu voz...
Ya sin aliento y al final del camino, ¡lluvia de abril!
La lluvia moja, cala el alma, la piel, turba mi mente. Siento el jugueteo húmedo que viene y va... y se seca.