11/14/2017
Frío en La Habana al sentirse la brisa del malecón.
Caracolillo, al verte desde lo alto, ¡cuan frágil eres!
¡Linda es la vida! En un mundo de penas, siempre habrà flores.
¡Pobre Arlequín! lloran tus ojos… aunque en tu rostro exista la sonr… sólo es tuyo el lamento de la bris… que con amor y gran ternura vistes… ¡Tú, mi Arlequín! que escasamente…
Nueva vida latía en su interior. Su juventud extrema, arropaba su vientre
Se llamaba Marcela, y su vida sie… envuelta en un halo de misterios q… diferente a los demás.Todos sabíam… guardaba un gran secreto, de esos… del tiempo y de los años, le hacía…
Cae la tarde y me sorprendo contemplando el ocaso del día, cuando una brisa fría y húmeda me estremece.
El silencio habla y también ensordece cual vulgar ruido. Podemos escucharlo si aprendemos a oír.
Siento tu risa como ese eco distante que se aleja en la frialdad de cada invierno. Y tu voz...
Con un suspiro, libero tantas cosas, tantas, ¡que floto!
Es como lluvia que cayéndonos sobre la piel no moja. Es negra oscuridad rebozante de luz.
La decepción me invade, siento mir… Nadie sabe nada, ni siquiera los m… Me dejo llevar por los que siempre… Un día más, ya sin esperar nada. Eso sí, un día más...
Canta el Jilguero en su vuelo ondulado. Son sus gorjeos tan dulces y animados que deleitan la vida.
¿Habéis pensado alguna vez que cuando nacemos somos ricos? La riqueza no se mide en dinero, se mide en tiempo, que es, el que en definitiva,
¡Mi padre amado! te recuerdo y te extraño con gran nostalgia. En tu última mirada, no pude estar contigo.