#Andaluces #Cantautores #Españoles #SigloXX #SigloXXI
A la hora del atraco y la pensión, cuando el infierno acecha en la escalera… cuando pierde los nervios la razón, y cruza el perseguido la frontera, a la hora de abrazar,
Llega al atardecer con su cartera, viste de oscuro, calla por los codos, mi modo de querer, sin malos modos, rezuma savoir faire a su manera. Siempre estamos de acuerdo en casi nada,
#CientoVolandoDeCatorce #Soneto
Setenta veces siete lo intenté, si me la… para siempre es porque no puedo más, no tengo nada que perder sólo el miedo a la soledad. Me temo que esta vez es el fin,
Esta es la canción de las noches perdida… que se canta al filo de la madrugada con el aguardiente de la despedida, por eso suena tan desesperada. Ven a la canción de las noches perdidas
Sancionar la inocencia del culpable, desaprender el código aprendido, quitarle la razón al razonable, dormir con la mujer de su marido. Almacenar sustancias inflamables,
Aquel año mayo duró doce meses tú y yo acabábamos de nacer y un señor muy serio moría del disgusto en la primera página del ABC los claveles mordían a los magistrados
Aprender a reirse torvamente a mirar de reojo en los bautizos a negar el asiento a las señoras a orinar dibujando cirulitos Aprender a fruncir el entrecejo
Benditas sean las raras excepciones, los moratones de los vulnerables, los labios que aprovechan los rincones, más olvidados, más inolvidables, benditos sean, benditos sean.
Malas noticias en la radio ya viene dicen los diarios, con solo apretar un botón el kiosco va a hacer explosión. Cuidado ya está aquí la Tercera Guerra…
Mi secre no me cuenta mis secretos, con tal de madrugar, de madrugada, me ordena ordenadores y tercetos, periódicos, pudores, mermelada. Aunque no hace vudú, ni pincha en vena,
¿Quién programa la fe del carbonero, quién le quita los puntos a las íes, quién descarta las cartas al cartero, quién me llora las gracias cuando ríes, quién privatiza el pan y la hermosura,
Maldito amor el nuestro si caemos en la trampa mortal de las parejas, si queremos querer y desqueremos, si empezamos el living por las rejas. Maldito sea el hall de los despachos,
La vi en un paso de cebra Toreando con el bolso a un autobús, Llevaba medias negras, Bufanda a cuadros, minifalda azul. Me dijo: “¿tienes fuego?”,
Estoy pagando tan caro, corazón desde que duermo de espaldas al amor desde que tú no me abrazas la noche es una amenaza estoy pagando tan caro aquel error.
Se enamoró de mis baladas suburbiales Igual que se enamoran las miopes abogadas defensoras De abyectos criminales. Lejos de mí, colgarme agravios y medalla…