De "Algunos poemas deliberadamente románticos y un prólogo en cierto modo innecesario" 1933
#Mexicanos Franco aventurero directo hablado mal viajero
Así como fui yo, así como eras tú, en la penumbra inocua de nuestra juventu… así quisiera ser, mas ya no puede ser. Como ya no seremos como fuimos entonces,
Luna impoluta que miré de niño rodar entre el verdor de la arboleda; verso primero escrito sin aliño amor primero del que nada queda. Sueños de gloria y esperanza incierta,
Sólo un occiduo sol que disemina en tintas jaldes la silueta tuya, extraviada en los riesgos de una esquina… sin quien a mi fervor la restituya. Blanco pañuelo
No enturbies, señora, la luz de tus ojos… no llores, señora, porque el llanto afea y el riñón inunda de hirientes abrojos pues quien mucho llora muy escaso mea. Si fue por tus hijos cesa ya tu llanto.
Cada día más, del mundo exorbitado, en solitario claustro pulo el verso que he de ofrecerte. Eludo la estridente paradoja y la luz inhumana de los cohetes
Muchacha: Ya sonó el despertador. Parece que amanece. Tu marido no tardará en llegar y si me encuentra...
Ciudad en que he vivido y que fundaron antes de que naciera yo, los antiguos comanches… Eludo hablar de tu pasado
Cuánto tiempo esperé contra la esquina de mi perplejidad un grande amor; cuánto tiempo esperé y cuando llegó apenas pude caminar tras él. La pantalla platónica –la esquina–
Como el señor, como el señor del Buen Despacho que era un amigable y buen componedor en los tumultos de la primavera. Como el cine que afoca
TIEMPOS EN QUE ERA DIOS O… Y EL SEÑOR DON PORFIRIO PR… TIEMPOS ¡AY…! TAN IGUALES… Bonita placita de arnas −gritaba Nacho García−
Pensamos que ya era tiempo de ser románt… y entonces confeccionamos un paisaje ad-hoc, saturado del más puro idealismo, y barnizamos la luna
Acre sabor de las tardes en que fuimos bizarramente cobardes. Primer amor... ¿la quisimos?... Tiempo de ensueños opimos
Maravilloso histrión: te saludamos con la risa pueril e incomprensiva del buen espectador. Two in one, usas como el Manchego quimerista,
No haremos obra perdurable. No tenemos de la mosca la voluntad tenaz. Mientras haya vigor pasaremos revista a cuanta niña vista
Todos cantan a tiempo su canto postrimer… Con la barba en la mano o de otro modo, al llegar el invierno, todos modulan su canción de otoño. Cuando llora la carne,