Doce meses, un año Tratando de olvidarte. Once semanas, dos noches Pasando horas de insomnio. Diez días, tres almas
Si supiera lo que sientes o supiera lo que escribes, si conociera quien es aquella por quien tú vives podría escuchar canciones
A partir de hoy, las rosas que se dan en fechas especiales pueden ser para mí tanto memoria
Me paseo entre cuatro paredes, pateando recuerdos, corriendo papeles, nadando en mis miedos. No te perdí,
Está mi cuerpo lleno de firmas de huellas y marcas que guardan recuerdos —generalmente malos— que me impulsan a seguir
Cuando me di cuenta era tarde: me había enamorado de un idiota que al final optó por abandonarme.
Tengo la extraña habilidad de equivocarme en lo simple, de enamorarme de los errores, de tropezarme todos los días con la misma piedra de ayer.
Cuesta encontrar a alguien que me escuche cuando no quiero hablar, que me mire cuando no puedo ver.
Han sido varios días, que percibo como siglos, desde que nuestros caminos tomaron rumbos distintos. Dime quien eres.
Podría embriagarme sólo con tus besos, tatuarme en la piel tus cualidades, robarme sutilmente
No, por favor, no te enamores de mí si te molesta que me ría constantemente, si te incomoda
Tus ojos merecen versos pero yo no soy poeta y me cuesta demasiado definirlos con letras, escribirlos con tinta,
A veces la veo mirando a la esquina y dice que hay alguien llorando al otro lado de la pared.
A pesar de todo, no perdí mi tiemp… De tanto hablarle de ti al cielo le terminé cambiando el nombre a l… le pedí tu fragancia al viento, te di poder sobre todos mis miedos
A ti se te hizo difícil amar, a mí me costó olvidar, pero al final tu muerte es cuestión de esperar.