Aquí te entrego esta boca dotada para el daño y el perdón; hecha de carne y deseo; cueva de una lengua invasora que pretenden encontrar en un pecho un corazón; encierro de palabras que se escapan queriendo decir daga y dicen piel; creadora de artificios y caos; tejedora de la tela que nos cubre y tiembla junto a ella.