#Chilenos #PremioNobel #SigloXX #1923 #Crepusculario
América, de un grano de maíz te elevaste hasta llenar de tierras espaciosas el espumoso
Cerca de cincuenta años caminando contigo, Poesía. Al principio me enredabas los pies
¿Se va la poesía de las cosas o no la puede condensar mi vida? Ayer mirando el último crepúsculo yo era un manchón de musgo entre u… Las ciudades hollines y venganzas,
Amor, de grano a grano, de planeta… la red del viento con sus países s… la guerra con sus zapatos de sangr… o bien el día y la noche de la esp… Por donde fuimos, islas o puentes…
Innecesario, viéndome en los espej… con un gusto a semanas, a biógrafo… arranco de mi corazón al capitán d… establezco cláusulas indefinidamen… Vago de un punto a otro, absorbo i…
Era verde el silencio, mojada era… temblaba el mes de Junio como una… y en el austral dominio, desde el… Matilde, atravesaste el mediodía. Ibas cargada de flores ferruginosa…
«Vendrás conmigo» —dije—sin que na… dónde y cómo latía mi estado dolor… y para mí no había clavel ni barca… nada sino una herida por el amor a… Repetí: ven conmigo, como si me mu…
Suave es la bella como si música y… ágata, telas, trigo, duraznos tran… hubieran erigido la fugitiva estat… Hacia la ola dirige su contraria f… El mar moja bruñidos pies copiados
Era el crepúsculo de la iguana. Desde la arcoirisada crestería su lengua como un dardo se hundía en la verdura, el hormiguero monacal pisaba
Llénate de mí. Ansíame, agótame, viérteme, sacrif… Pídeme. Recógeme, contiéneme, ocú… Quiero ser de alguien, quiero ser… Soy el que pasó saltando sobre las…
Los animales fueron imperfectos, largos de cola, tristes de cabeza. Poco a poco se fueron
Matilde, dónde estás? Noté, hacia… entre corbata y corazón, arriba, cierta melancolía intercostal: era que tú de pronto eras ausente. Me hizo falta la luz de tu energía
A la piedra en tu rostro, Vallejo, a las arrugas de las áridas sierras yo recuerdo en mi canto,
Aquí te amo. En los oscuros pinos se desenreda… Fosforece la luna sobre las aguas… Andan días iguales persiguiéndose. Se desciñe la niebla en danzantes…
EL pie del niño aún no sabe que e… y quiere ser mariposa o manzana. Pero luego los vidrios y las piedr… las calles, las escaleras, y los caminos de la tierra dura