Poesía
¡Oh mujer cruel y orgullosa con la belleza de venus! Cuando el hombre amado venga a castigar tu presunción, cuando vuelen de tu cabeza esos pensamientos, el hombre con su amor te hará arrancar el corazón. Y ese orgullo que se nota en tus miradas, desaparecerá con su lujuria en un rincón, cuantas veces te mires en el espejo tan diferente que fuiste, exclamaras: ¡Ah, ¿por qué no encontré antes a este hombre? Que me hizo sentir amada, que me hizo volver a ser yo!...
Reserva derechos de autor.