Hoy conocí un gran amor
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Queda entre mis recuerdos tu amor… Y en ese viaje largo ha de acompañ… Con la fatal ceguera ¡que a mi me… La sombra es mi guía _ de mucho pe… No tengo un corazón Para este suf…
Miro la aurora sintiendo alboroto Porque desvanecido esta mi ser, Mi corazón recoge sus pedazos roto Y mi alma lo que dio por nacer. Veo con tristeza el alma del ser
Siento que perdí a mi corazón, se… Vivir de tus besos es una obsesión… Porque no puedes darme tanto amor,… Siento como me falta la respiració… Te doy el arma para que hagas lo q…
En lo alto de las montañas, En donde la primera vez te vi; Puedo guardar mis secretos allí, Bosques y plantas y flores, Crecen en nuestro jardín,
Tu amor, negó sus huellas Es polvo, y nada más; En este amor, no hay camino No se hizo para andar. Para amar se hace camino,
Yo también, estoy cansado de escucharte siempre voz mía, como si fueras mi melancolía la sombra que recuerda mi pasado. Oh! fatiga sin término,
Esta dicho, hoy he de morir Por cruda, intensa sed, Me da tanta pena partir De ya no, volverte a ver. Tú sabes quién fui? Soy yo
Ya no me ofrezcas más rosas de esp… Yo halago siempre tus divinas mano… MI corazón que te ama te suplica Que no rompas el hilo de nuestro l… Te daré mi corazón, si es que lo q…
Después de haberte escuchado La respuesta entre tus Labios, aquellas palabras claras Como el estruendo de Una fuente de tormenta; pensé:
Amor y odio es una sola cosa cielo y tierra lo ha dictado, el amor y el odio está atado, a una solo causa amorosa. En un corazón dónde reposa,
De los peligros has vivido, Dios te ha glorificado, en los oscuros caminos caballero te has librado. Y a pesar de tanta entrega,
(Verso 1) Anoche entre sueños te vi sonriend… sentí tu perfume rondar mi piel. Más solo era el viento que iba mec… las hojas caídas de un triste ayer…
En medio de mis noches Me desveló, y me Imagino tu rostro Dormido, suavizantes Sábanas blancas que
Ya no soy alegre! Dejé de serlo un día, En que me VI comiendo de la manza… Esa amarga manzana: De la melancolía...
Envidiado por el cielo, envidiado por la tierra, envidiado también por los mares por mis hermosos poemas. Como el árbol que siempre canta