Me llamo Laurianne, pero también me podría llamar Violácea,
muchos pensaran que es un nombre inventado por esnobismo.
Prefiero tapar mi rostro para que no puedan ver mi cara
soy una superviviente de la violencia sexual cada vez más doliente.
Soy africana de la RDC., estoy contada entre los miles
de las mujeres violadas una y otra vez por las bandas
de los grupos armados que asolan SamSam, un campamento
de desplazados en Goma, provincia de Kivu Norte.
Soy una niña negra por eso el mundo no nos mira
por eso nos han abandonado a nuestra suerte.
Por eso nuestras carnes son violadas hasta la extenuación
somos la semilla maldita y su trofeo virginal para los hombres de la guerra.
No importa donde estemos o si somos niñas o mujeres
saciamos la lujuria de los esperpentos
que adornan sus cuerpos con trajes de camuflaje y fusiles.
algo muere cada día en nosotros sin que al mundo le importe.
Estamos sucias, enfermas, rotas del alma y del corazón
Y aun así somos resilientes y criamos la prole de la maldición.
Los niños vienen después de la violencia sexual
son como el torrente indetenible echan nuestra suerte a la muerte.
Nos cazan como ratas si vamos al bosque por leña o buscamos comida.
Nos saben débiles y frágiles, presas fáciles de su ignominia.
Mi otro nombre es Anifa escribo por todas, su historia no es diferente
esta escrita en esta tierra negra como el color de mi piel.
Llegué al campo cuando empezaba a llover iba extenuada
Vi unos hombres que blandían machetes y dagas
trate de escapar, pero me agarraron. Era casi la noche.
Me preguntaron que hacía, dije que iba en busca de comida.
Tengo dos hijos y el hambre de mis hijos me hace fuerte
para aventurarme más allá de la frontera del peligro.
Sabemos que puede pasar, sabemos que el odio del hombre
no tendrá compasión por una virgen o por una madre.
“Me agarraron cuando intente escapar. Me dijeron que si
Me iba, me mataban. Me maltrataron, me arrancaron la ropa
Y me violaron. Nadie me ayudó. Eran cuatro. Después no tuve
Fuerzas para levantarme. Me quede tumbada en el suelo, llorando”.
Autor: Kleber Exkart R.
01-11-2024