#Mujeres #SigloXX #Uruguayos
Quiero morir. No quiero Oír ya más campanas. Campanas –qué metáfora– o cantos de sirena o cuentos de hadas
Amor desde la sombra desde el dolor amor te estoy llamando
Estoy temblando está temblando el árbol desnudo y… cantando y cantando está la luna riendo
Ya en desnudez total extraña ausencia de procesos y fórmulas y métodos flor a flor, ser a ser,
Estás lejos y al sur allí no son las cuatro. Recostado en tu silla apoyado en la mesa del café de tu cuarto
No te amaba no te amo bien sé que no que no que es la hora
Esta limitación esta barrera esta separación esta soledad la conciencia la efímera gratuita cerrada ensimismada conciencia
Concédeme esos cielos, esos mundos… el peso del silencio, ese arco, es… enciéndeme las manos, ahóndame la vida con la dádiva dulce que te pido.
Ya no será ya no no viviremos juntos no criaré a tu hijo no coseré tu ropa
Quiero y no quiero busco un aire negro un cieno relampagueante un alto
Buscamos cada noche con esfuerzo entre tierras pesadas y asfixiante… ese liviano pájaro de luz
Pasa se va se pierde no se detiene fluye mana incansablemente se escapa de las manos
Si muriera esta noche si pudiera morir si me muriera si este coito feroz interminable
Me moriré y él seguirá cantando bueno digo Carlitos y Jorge seguirá haciendo el amor
Pobre mi amor creíste que era así no supiste. Era más rico que eso