#Andaluces #Españoles #Sevillanos #SigloXIX #RimasYLeyendas
Porque son, niña, tus ojos verdes como el mar, te quejas; verdes los tienen las náyades, verdes los tuvo Minerva, y verdes son las pupilas
#RimasYLeyendas
Como enjambre de abejas irritadas, de un oscuro rincón de la memoria salen a perseguirme los recuerdos de las pasadas horas. Yo los quiero ahuyentar. ¡Esfuerzo inút…
Una mujer me ha envenenado el alma; otra mujer me ha envenenado el cuerpo; ninguna de las dos vino a buscarme; yo, de ninguna de las dos me quejo. Como el mundo es redondo, el mundo rueda…
Margarita lloraba con el rostro oculto entre las manos; lloraba sin gemir, pero las lágrimas corrían silenciosas a lo largo de sus mejillas, deslizándose por entre sus dedos para caer e...
Sabe si alguna vez tus labios rojos quema invisible atmósfera abrasada, que el alma que hablar puede con los ojo… también puede besar con la mirada.
Dejé la luz a un lado, y en el borde de la revuelta cama me senté, mudo, sombrío, la pupila inmóvil clavada en la pared. ¿Qué tiempo estuve así? No sé; al dejar…
Este armazón de huesos y pellejos, de pasear una cabeza loca se halla cansado al fin, y no lo extraño… pues, aunque es la verdad que no soy vie… de la parte de vida que me toca
No digáis que, agotado su tesoro, de asuntos falta, enmudeció la lira; podrá no haber poetas; pero siempre habrá poesía. Mientras las ondas de la luz al beso
Pasaba arrolladora en su hermosura y el paso le dejé; ni aun a mirarla me volví, y, no obstant… algo a mi oído murmuró: «ésa es». ¿Quién unió la tarde a la mañana?
Hace algunos meses que, visitando la célebre abadía de Fitero y ocupándome en revolver algunos volúmenes en su abandonada biblioteca, descubrí en uno de sus rincones dos o tres cuaderno...
Me han herido recatándose en las sombras… sellando con un beso su traición. Los brazos me echó al cuello, y por la e… partiome a sangre fría el corazón. Y ella prosigue alegre su camino,
Del salón en el ángulo oscuro, de su dueño tal vez olvidada, silenciosa y cubierta de polvo veíase el arpa. ¡Cuánta nota dormía en sus cuerdas,
Los suspiros son aire y van al aire. Las lágrimas son agua y van al mar. Dime, mujer: cuando el amor se olvida, ¿sabes tú adónde va?
Lejos y entre los árboles de la intrincada selva, ¿no ves algo que brilla y llora? Es una estrella. Ya se la ve más próxima,
Hoy la tierra y los cielos me sonríen; hoy llega al fondo de mi alma el sol; hoy la he visto..., la he visto y me ha… ¡Hoy creo en Dios!