Riquísima como vos morfemos un asado
y disfrutar tu sonrisa de oreja a oreja
no del pollo, sino de la vaca la molleja
saborear lo delicioso de nuestro ganado
Cabalguemos el cabal globo coronados
para ser el valeroso hombre que te proteja
y tu la ingeniosa mujer que me aconseja
sentirnos dichosos, los dos realizados.
Porque el abrazo,(de pulpo), que te voy a dar
será un tsunami cuando nos veamos
nunca olvidaras, siempre vas a recordar.
Desde el alborozo de tus faros achispados
y unas frías chelas te voy a disparar
bajo la sombra del ahuehuete admirados.