Atribuído a Góngora
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Alfredo Jiménez G.
8aAhora si, se ha nivelado la balanza, el digno adversario Luis de Góngora ha utilizado con increible habilidad su derecho de réplica y hasta Lope de Vega fue aludido. La histórica contienda entre un cordobés (Góngora) y un madrileño (Quevedo), tuvo lugar en Valladolid y se inició en 1601 cuando la corte se estableció en dicha ciudad. Ambos poetas se mudaron allá en busca de mecenazgo; el clima no le era favorable al cordobés y para complicarse las cosas se encuentra con los versos satíricos de Quevedo referentes a su persona, no le quedaba más remedio que responder. La serie de poemas, no todos auténticos, lega a la posteridad un duelo de ingenios formidable; sin embargo abundan los golpes bajos, pues como se vio en el poema de Quevedo, hace alusión a los orígenes judíos de Góngora, situación que en el siglo XVII era muy grave para un español. El soneto del madrileño titulado "A una nariz", resalta esa característica de Góngora, para poner más en duda su abolengo de "cristiano viejo". El cordobés, por su parte, en el presente soneto, resalta la notoria cojera de Quevedo, lo acusa de ignorante del griego y hasta irónicamente le ofrece lecciones; lo llama Anacreonte para ponerlo como un remedo del célebre Poeta jonio. En otros poemas, resalta la afición del madrileño por el vino, incluso lo llama "Francisco de Quebebo". No es, por cierto, el único altercado que se ha dado entre dos grandes autores; vale la pena recordar la manifiesta rivalidad entre Miguel de Cervantes y Félix Lope de Vega, a grado tal que se sospecha a este último como autor o precursor de la segunda parte apócrifa del Quijote, la famosa "de Avellaneda", aunque no existen pruebas al respecto. Lo cierto es que esa publicación motivó a un Cervantes ya viejo a escribir la verdadera continuación de aventuras del Ingenioso Hidalgo; de otro modo, tal vez nunca la hubiese concluido. Con poemas atribuídos y otros auténticos, con segundas partes falsas y certeros ataques tal vez ningún contendiente haya ganado esas batallas. Los verdaderos beneficiados hemos sido los amantes de la Literatura. El verdadero ganador es el Lenguaje.