Oh, Maestro de ideas y sueños, alma encendida en la palabra justa… tu voz, eco de justicia y verdad, resuena aún en la tierra amada que defendiste con valor y honor.
¿Cómo contarte quién fui, quién so… si el tiempo se escurre y tu voz c… se funde en la brisa como un murmu… como un eco suave de luz apagada? Paula, te escribo con manos tembla…
Estalla la paleta en mil colores, un grito de la luz contra el sosie… el lienzo, cual volcán, desata el… y el ojo danza entre sus resplando… No hay reglas que aprisionen los a…
En la cima fría, junto al ventisquero, se alza un abeto bajo el cielo eterno. Sus hojas de plata,
Que el verso hoy brille en tu hono… tejerás con luz cada rima, que el día celebre el fulgor de tu alma serena y genuina. Tu pluma, latido y raíz,
Dejo el Darro, azul y cristalino, Y el aroma a azahar de su orilla, Para abrazar al Sena, río divino. París me llama, con su brillo y si… Donde el arte y la vida se destila…
En la quietud del alma, un leve su… se alza, como el vuelo de un pájar… Bajo el manto de sombras, mi espír… naufragar en la duda, sin rumbo pe… La luz que antaño guiaba mis pasos…
En el país donde el río susurra, bajo un cielo de espejos y trinos, un pianista teje melodías, sus dedos danzan sobre las teclas… Las notas flotan como hojas de sau…
Vuelven las sombras calladas del r… cantan las hojas su llanto de espu… pálida el alba suspira en rocío, y el viento en la costa solloza su… Vuelves, oh noche, con paso dolien…
Llamar libertinaje a la libertad, Es un error que el necio comete, Porque la libertad es virtud, Y el libertinaje un vicio infame. La libertad es el derecho a elegir…
Amor que va y regresa, como el mar y su oleaje, susurra y besa. Con dulce y fiel lenguaje, me da paz y coraje.
El tiempo pasa, incesante y veloz, dejando huellas que no puedo deten… Cada segundo que el reloj pronunci… es una oportunidad que debo saber… Debo tener tiento en mis pasos,
Un hilo de luz resbala por la espalda de la tarde. No es mi sombra, no es el eco de mis pasos. Se ha quedado en la mesa
Es el odio que el odio genera, una llama que nunca se apaga, un eco que en sombras espera y en cada rincón se propaga. Es la herida que nunca cicatriza,
Bajo el cielo estrellado, mis pasos suenan en la arena, buscando tu risa en el viento, la sombra de una vida plena. Las luces de la ciudad brillan,