Verde en el viento gira, susurra al bosque un soplo de fres… el río en luz se estira, fluyendo con ternura, tejiendo en hojas danza y hermosur…
En este mundo de olas y espuma Flotamos juntos, unidos en la brum… Tus ojos reflejan mi mirada perdid… Tus labios susurran una melodía es… Somos uno solo en este mar infinit…
Ya no siento el dolor desgarrador, Ni la ausencia que antes me abatía… Hoy, de mis cenizas, renace un fer… Una llama que ilumina mi alma fría… Enterré los recuerdos de tu partid…
Lo pequeño es inmenso si se mira de cerca: un vaso rebosa, una gota contiene todo el peso del océano.
Ofrezco todo mi ser, sin medida, Y lo obtenido en mi arduo camino, Aunque sé que el amor nos prohíbe, A esta mujer, mi alma rendida. Por ella, rindo mi patria estimada…
Golondrina de verano, De mi mano se va, se va. Vuela alto, libre y lejana, Dejando mi corazón en pena. Tus alas de plumaje oscuro,
Oh, Hugo Emilio, cantor de la ese… las alturas te honran en su paz di… el viento te replica con fiel tern… y la rima te rima en dulce esquina… La musa te ama en su entrega segur…
Joy’s footfall, firm and bold, Desires’ flame, now fierce and old… Hearts yearning, soon to be entwin… Like words upon a page, aligned. Pulsing beats, a rhythmic sway,
En el tálamo de mi mente, el sueño De tu mano—suave seda que acaricio… Despierta al amor, que a mi pluma… Y me lanza a buscar versos de rocí… Cual pincel que pinta el lienzo de…
Bajo el manto de la noche, donde brillan luces lejanas, susurros del alma resuenan, en la danza de las mañanas. Las estrellas, testigos callados,
Estamos repletas de pensamientos m… como ecos de siglos moldeando la v… como huellas impuestas en tierra a… como muros de piedra en torno al s… Tengo que regresar a un estado pri…
No es amor lo que duele, es el grito herido del orgullo hundido que se quiso alzar. Es la piel que arde,
Derraman luz dorada las horas en e… suspiros de brisa recorren la prad… y en cada gota de miel que el alba… su ausencia resuena, eterna primav… En sombras se tiñe el compás del d…
Nada vuelve dos veces, ni el día ni la estrella, somos huellas que avanzan bajo un cielo que vela. Sin mapas comenzamos,
Bordaron en la brisa sus estrofas, con hilos de silencios y de espuma… la noche les sembró sombras y loza… mas ellas alzaron claras sus pluma… Labraron con la luz sus propios no…