Angélica

Angélica

Cada persona tiene al menos, dos caras... la que muestra a todo el mundo, y otra, la verdadera, que ni siquiera a sí misma se atreve a desvelar... A esa otra, Jung solía llamarle La Sombra...

Cada persona tiene al menos, dos caras... la que muestra a todo el mundo, y otra, la verdadera, que ni siquiera a sí misma se atreve a desvelar... A esa otra, Jung solía llamarle La Sombra...
Qué quién soy? Mi sombra, que quiere salir a La Luz...

Grace C Chacón León Grace C Chacón León

Nací en Caracas, hace tanto tiempo que ya me despierta una sonrisa. Actualmente vivo en Madrid. Desde que recuerdo amé a la luna, al mar, los bosques, las ciencias, las artes y a la poesía. Luego me he ido tropezando con más amores, ninguno pasajero. Soy experta en recordar y olvidar, a partes iguales, dependiendo del aroma de las flores, el color de la brisa o mi miedo a latir. Y sueño con vivir más y más tiempo. Quién sabe para qué. Aqui os iré dejando los que sean mis poemas favoritos de otros autores... Benjamín Prado Mira cómo funciona el negocio de la desigualdad: para que sigan llenas algunas cajas fuertes, tiene que haber millones de neveras vacías. Santiago Cerro Ella no olvida que el sol le da la vida. La luna lo ama. Estefanía Cabello (Córdoba, 1993) Los hombres nunca entendieron mi preferencia por los bosques y el mar y empecinados comentaban sus victorias en voz alta, sus planes de futuro, la lista de todas las cosas que debía cambiar antes de que fuera demasiado tarde. Desde chiquita la naturaleza siempre ejerció un gran poder de atracción sobre mí (mucho más que el de esas personas que ejercían su opinión a voces). Enrique Gracia Trinidad (Madrid, 1950) No No hay bandera que valga un solo muerto No hay fe que se sujete con el crimen. No hay dios que se merezca un sacrificio. No hay patria que se gane con mentiras. No hay futuro que viva sobre el miedo. No hay progreso que exija la injusticia. No hay tradición que ampare la ignominia. No hay honor que se lave con la sangre. No hay razón que requiera la miseria. No hay paz que se alimente de venganza. No hay voz que justifique una mordaza. No hay justicia que llegue de una herida. No hay libertad que nazca en la vergüenza. Más info en https://linktr.ee/gracecristina

Alfredo Jiménez G. Alfredo Jiménez G.

Nací en la Ciudad de México en 1967, año del Señor (equivalente al año cero "pepper" de la "beatlemanía"). Desde muy pequeño mis padres me miraban con preocupación, pues no parecía igual que mi hermano o mis primos. No me gustaban los deportes, las pelotas me llamaban la atención sólo por su condición esférica, pues esta forma geométrica es mi favorita y parece ser que la de Dios también, pues las burbujas y los astros tienden a esa figura enigmática. En lugar de correr tras un balón me pasaba la vida leyendo todo lo que llegaba a mi alcance. En casa no abundaban los libros, así que leía historietas o revistas, de las cuales aún conservo una vasta colección, porque aparte de mi extraño hábito de leer también tengo la costumbre de guardarlo todo. Es probable que mi verdadera vocación sea la de museólogo. Afortunadamente para mi, un vecino, padre de dos amigos de la escuela primaria, era un lector voraz y en tardes memorables me dio mis primeras lecciones de Literatura. Me regaló libros, lo que a mis padres no pareció gustarles mucho. La primera obra literaria que leí en mi vida fue "Tom Sawyer" de Mark Twain, después le seguiría "La cabaña del tío Tom" de Harriet Beecher Stowe. Ahí me di cuenta que los libros pueden cambiar al mundo. Con los años, gracias a las becas tuve la oportunidad de comprar más libros y luego descubriría las Bibliotecas que son para mi lo más cercano al Paraíso. Actualmente vivo en una de ellas, la que he podido conformar en décadas. Es fácil que me encuentren en todo lugar donde se vendan libros viejos ¡Amo ese maravilloso olor del papel añoso! A los doce años mis amigos leídos, no conocidos, me urgieron a escribir. Con un terrible miedo a la página en blanco empecé a hacerlo, para terror de mis amados padres que ya se habían resignado a vivir con mis rarezas, hasta me regalaron una máquina de escribir, que desde luego tengo conmigo todavía, es una Olivetti Lettera 32 y ¡Funciona! El tiempo que transcurre muy a nuestro pesar, ha hecho que se acumulen nueve libros de poemas, tres novelas, una obra de teatro y un guión cinematográfico. Todos pecados míos, guardados bajo llave en un lugar donde no pueden hacer daño a nadie. Lo que se mira en Poeticous es una breve muestra del pasado, cada intento de poema tiene el año en que fue escrito. Además de cosas que no me puedo callar, escritas a partir del 2013. Todos desaliñados como su autor. Los versos de cada poema, están como los dientes de Cervantes: "Mal acondicionados y peor puestos". Si han llegado hasta este punto de mi biografía son ustedes un Monumento a la Paciencia, igual que Job. Cordialmente, Alfredo Jiménez G. Eterno aprendiz de poeta.

Celda Gris Celda Gris

Nací en enero, cuando dioS estaba enfermo, escapé antes de lo dictado de ese vientre materno, creo que por ansias de libertad. Cargo con los nombres de mis abuelas, mi rebeldía es la de ellas, y mi martirio elegido es ser la sabia de la tribu a pesar de la invisibilidad de esto. La rara e incomprendida, con la sensibilidad y error de nadie. Me muevo, me alejo de las ciudades, me alejo de los amores insensatos y de los espacios sin alma... Vivo un personaje que agota, de fortaleza que todos admiran, una aprende a obligarse a ser junco, cuando quieres ser fruto de temporada. Aprendí a no odiar, no caer en provocaciones, a valorar en el momento y agradecer cada instante. No quiero ser obligada a vivir en disgusto, sufro... y mucho, en silencio. Cuando niña era la sabia, que todo lo podía; me he dado cuenta que eso pesa, hoy soy una adulta que quiere ser niña, simple y graciosa... asombrarme de todo y amar honestamente. Todo es un juego, vivir, crear, aprender, enseñar, que nunca se acabe el goce. Esto es... ...Sólo un lugar de expresión, de la lejanía del ruido, de la compañía del silencio. No hay pretensiones, ni sabiduría en la palabra, ni laureles que otros añoran... Para mí, el éxito es este momento, un vino, un viejo poema, canciones que no suenan en la radio y el ronrroneo de mi diosa ... Bendito silencio, bendita mi compañía, benditas mis ganas de vida, a pesar de lo dificil que se ha puesto... Nunca, pero nunca cambiaré de camino... Yo aún sigo siendo mecenas de la esperanza. Por mis ancestras, por el amor que decidió partir, por el hijo que no llegó, por la sonrrisa de mis amados padres.




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