Haiku 7
Marzo /17/2016
Gran río azul de aguas verdes y frías. Corre tranquilo, aunque el peso de tu profundidad te agobie.
¡Pobre Arlequín! lloran tus ojos… aunque en tu rostro exista la sonr… sólo es tuyo el lamento de la bris… que con amor y gran ternura vistes… ¡Tú, mi Arlequín! que escasamente…
Desde mi ventana todo parece igual, los árboles o aquella pared que una vez estuvo llena de musgo dando un verdor húmedo a mi jardín, pero no es cierto... Había un árbol grande que ya n...
¡Qué no te mientan...! ¡Qué no todo son rosas! Tampoco espinas.
En aquella capilla medieval había un viejo sótano y ella, (una chica joven llena de curiosidad), no dudó en bajar la fría escalera hasta adentrarse en esa estancia lúgubre con olor a si...
Noche de insomnio, gotas de agua que caen. ¡Quiero dormir!
Entre las nubes, cabalgo tan veloz, que aplasto al viento.
¡Dios! me arrepiento, a ellos pido perdón, Tú, ¿me ayudaste? Fui tan frágil, tan débil sobre todo, tan sola.
Y esa hoja verde, solitaria y endeble, vaga en el agua.
Así, se nos va la vida. Así, nos llega la muerte...
Amanda baila como las bellas aves que baten alas. Su ritmo es como viento incansable y tenaz.
Para mí, “el paraíso” puede ser, simplemente, apoyar la cabeza
Canta el Jilguero en su vuelo ondulado. Son sus gorjeos tan dulces y animados que deleitan la vida.
Siento tu risa como ese eco distante que se aleja en la frialdad de cada invierno. Y tu voz...
Delgados troncos atrapan a la luna en fiel abrazo. Tierno y leal cobijo a esa luz entrañable.