Diciembre /07/2014
Te di la vida y te amo como nadie. Quiero tenerte, saberte cada día, darte siempre mi abrazo.
Ese sonido de las pisadas sobre las hojas secas. Esconde una sensible melodía que encanta.
El pajarillo, entona su tristeza. ¡Desde la jaula!
Mi querida maestra: Eras una y única nuestra, latía en nuestro corazón, la fe de volverte a ver, sin nosotras poder saber,
Te dije adiós un día, (ya no recue… Te veía elegante, altivo, vistiend… encantaba caminar de tu mano sinti… privilegio por tenerte. Pensaba, en mi pueril inocencia, q…
¡Ella no sabía! que esa frustración la llevaría consigo tanto tiempo. Una inesperada y dolorosa
Entre las nubes, cabalgo tan veloz, que aplasto al viento.
El sonido del agua contra los cris… de forma armoniosa y continua, arrulla con dulzura musical mis se… Y...disfruto casi como una adolesc… simplemente tocando el vidrio frío…
Hermosa palabra, llena de esos matices que irradian vida. Es cuando el mar y el cielo se funden en un beso.
Por densa selva, vuela sobre su sombra, un colibrí.
La vieja mecedora, languidece en u… “Todos la miran y nadie la ve” Ni siquiera con el aura de recuerd… Aquella vieja mecedora arropó a mu… Fue testigo y confidente de alegrí…
La rana duerme, tranquilidad nerviosa. ¡Puede saltar!
Y yo aún aquí, mientras canta la alondra y nace el día.
¡Qué solitarias emergen las espigas de entre las ramas! Entre nubes, sus largos tallos al sol invocan.
La decepción, tanto desengaño y desilusión. Es la gran frustración, el fiasco de la vida.