A mi hijo
Noviembre/13/2014
El destino se ha empeñado en que vivamos separados.
¿Habéis pensado alguna vez que cuando nacemos somos ricos? La riqueza no se mide en dinero, se mide en tiempo, que es, el que en definitiva,
Hoy siento como nunca la partida de los que ya no están. Son esos días extraños en que nota… que nos falta todo, en que nos cue… respirar, o simplemente se impone…
Cae la gota sin saber su final. Turbio destino.
Amanda baila como las bellas aves que baten alas. Su ritmo es como viento incansable y tenaz.
Y yo aún aquí, mientras canta la alondra y nace el día.
Para mí, “el paraíso” puede ser, simplemente, apoyar la cabeza
Las cuatro décadas de tan hermosa niña, suman otoños.
Gran río azul de aguas verdes y frías. Corre tranquilo, aunque el peso de tu profundidad te agobie.
No soy perfecta, la perfección no es vida. Es obsesión, y eso, ya es un defecto. ¡Errar para vivir!
La rana duerme, tranquilidad nerviosa. ¡Puede saltar!
—Acércate hijo, ven, pon tu manito en mi vientre. Aquí, mira, aquí dentro está tu he… ¿Vamos a dibujarla tú y yo? le dije dándole un beso.
Vuela aquella golondrina por los c… esperaba ansioso sus plegarias. La golondrina sin rendirse, vuela… El canto poco a poco se fue convir… Y el río... el río ya no podía llo…
Ese viejo árbol que yace junto al río no puede erguirse. La corriente lo inclina pero a su raíz, ¡no!
Y esa hoja verde, solitaria y endeble, vaga en el agua.
La calle está vacía. Es noche oscura, sin luna. Solo veo las luces