Enjuáguese en miel, suave ambrosía, néctar en sed, vela encendida. Aúllan al sol
Al fantasma que atraviesa las paredes que la apartan de mi lado yo le pido que embelese la ternura que recibe
En las llanuras del toral, tras la posada, se avista un columpio en una terraza, donde los niños juegan
¿Qué he de decirte, mariposa, cuando apenas puedes volar? Esta triste red empaña tus alitas de cristal. ¿Qué he de decirte, mariposa,
¿Por qué sulfura en estas hojas se… ¿Por qué dormitan estas ramas ante… ¿Por qué permanece esta madera? Quiere morir la primavera Tras apaciguar el sol sus llamas e…
—¡Eres artificial!— me digo mientras busco en lo casual, en lo orgánico, sentirme más capaz
Ella se oculta, ella sí ...ella, entre las sombras de la casa ella me observa. Desde niño es ella,
Primera impresión de amor prohibido, aquella sensación que me posee porque has venido. En solo unas horas
Arco y chelo en su fricción, resuenan tras la madera, curva sed de perfección, curva y hiel de sus anhelos. Sobre las rizadas cuerdas
Del anciano ciprés vuela el pato empujado por la brisa. Pasa mal rato, tiene prisa,
Es el agua ese mal tan necesario que agasaja a los infantes y los calma con su ahogar. Así se siente un niño
Si te escribo es por inercia, por su ausencia, por aquella impotencia propia de la existencia de una conciencia
Entre sesenta y cuatro casillas nos quedan dos piezas: un hombre de arcilla y un chico que empieza. Son ambas casillas opuestas:
El recuerdo de una botella, de calma tibia en alcohol, se arroja entre las querellas. Cicatriz labrada en familia, por niñas llorando a un cabrón
Hoy te he vuelto a ver tras tres o… hoy tras tres intentos tuve suerte… hoy te tuve, a ti, que vagas tras las urbes. Al cielo imploro ser fuerte