Novio formal de mi novia la muerte me cuentan que te has hecho, bienvenido al club de almas en pena de la suerte, a la zarpa de hiena del herido. Nadie en el tercio Álvarez sabía
El primogénito del comisario Florencio Pérez, pulcramente gana su jornal de curtido funcionario y el benjamín nos ha salido rana. Mágina los subleva y los anida,
No me encargó Violante este panfleto ni traducir galantes rubaiyyatas; las faltas, que las hay, son de respeto, ¿de ortografía?... ved la fe de erratas. Aunque adicto al trovar del artesano
Benditas sean las bajas pasiones que no se rajan cuando pintan sables, los labios que aprovechan los rincones más olvidados, más inolvidables. Bendito sea el libro de la calle,
Malditos sean los bobos con medalla, los probos ciudadanos, los chivatos, los candidatos (cierra la muralla), los ascetas a dieta de tres platos, los ungidos, los líderes en serie,
Benditos sean los ceros a la izquierda, los vuelos regular tirando a mal, los de viva el Atleti manque pierda, los que esperan que amaine el temporal, los quistes de los bronquios del minero,
Maldita sea la voz de la experiencia que nunca se equivoca a media suma, los que firman la paz con su conciencia, los oiga, que en mi taxi no se fuma, los energúmenos que se encabritan,
Bendito sea el sabio despistado, los lápices de labios delincuentes, los que dan los perdido por gozado, los opacos a fuer de transparentes, el ácido, el inútil, el cobarde,
Malditas sean las cuentas al contado, los tipos de interés, el finiquito, las leyes de la selva del mercado, los talibanes del último grito, la viga en la retina del mar ciego,
Bendita sea la chusma con problemas, los hermanos carnales de su hijo, los póstumos Enriques anatemas, los nombres de María made in Urquijo. Bendito sea Argüelles con andenes,
Maldita sea el alma desalmada de quien tizna el idioma en cada verso, el zumo de carcoma congelada, las vírgenes de Lourdes del Inserso. Maldita sea España con verrugas,
Bendito sea el sello de los sobres de las cartas que llegan a tus manos, la sopa del cocido de los pobres, la ropa que te quitan los veranos. Benditos sean los gordos maricones,
Maldita sea la cresta de las olas, la doméstica sarna que da gusto, los funerales de las amapolas, la pila bautismal de san Injusto. Malditas sean las dieras adiestradas,
Bendito sea el indocumentado morito hacinadito en su patera, los pañales del hijo del pecado, la dictadura de la primavera. Benditos sean los cultos robinsones,
Maldita sea la lengua viperina, los sextos y novenos mandamientos, el crack, el pegamento, la heroína, los jueces, los obispos, los sargentos, el forúnculo, el sida, la jaqueca,
Bendita sea la síncopa, el diptongo, la marimba, el fiscornio, la guitarra, el dubi dubi, el sóngoro cosongo, la amazona, la hormiga, la cigarra, las desgracias de Rubens, las giocondas,
Maldito sea el duende que no tengo, el hiato que encontró san Cucufato, la orgía que agoniza cuando vengo, la letra pequeñita del contrato, los australopitecus arrogantes,
Benditas sean las rubias calentonas que se bajan las bragas con cualquiera, las niñeras que salen respondonas y arrinconan al niño en la escalera, las enfermeras que suben la fiebre,
Malditos sean los bienes gananciales, los sostenes a guisa de trincheras, los penes con tres puntos cardenales, la meca que divide tus caderas, los que arriman el ascua a las ruinas,
Benditos sean los glóbulos rojos, la epidural, el calcio, la insulina, el zotal que extermina los piojos, el ginseng, los condones, la morfina, los cristales de arena de la playas,
Maldita sea la mantis religiosa, el granizo, el pulgón, la filoxera, el parkinson, la seta venenosa, la raposa, el bromuro, la dentera. Malditos sean los fachas reciclados,
Benditos sean los expresidiarios que no ultrajan ni rajan ni dan coces, las secretarias de los secretarios, los lobos que saben ser feroces, la caquita del niño con flemones,
Maldito amor el nuestro si caemos en la trampa mortal de las parejas, si queremos querer y desqueremos, si empezamos el living por las rejas. Maldito sea el hall de los despachos,
Anochece, deliro, me arrepiento, desentono, respiro, te apuñalo, compro tabaco, afirmo, dudo, miento, exagero, te invento, me acicalo. Acelero, derrapo, me equivoco,
LXXXV El moño, las pestañas, las pupilas, el peroné, la tibia, las narices, la frente, los tobillos, las axilas, el menisco, la aorta, las varices.
Evocaré el boliche clandestino que desató mi lengua y tus botones, ¿qué panal libaré cuando el destino me requise la miel de tus pezones? Eccema de mis pilas agotadas,
Tus mohines son menos inocentes que tus patines y tus espinillas, líbreme Alá de las adolescentes sagitario, con rímel y en cuclillas. Declino estar un mes con agujetas
Tú de farol, yo manco de una sota, tú rica en vitaminas, yo desnudo, tu carne de gallina, yo de jota, tú huérfana de novio, yo viudo. Tu cuento de calleja, yo en la inopia,
A menudo lo noble no es lo bello ni el camello peor el más barato, calizas son las manos de Pilato, de ceniza el tumor de tu cabello. El caballero la prefiere tonta,
Si nos hundimos antes de nadar no soñarán los peces con anzuelos, si nos rendimos para no llorar declarará el amor huelga de celos. La primavera miente y el verano
Ultramarino amor, bruja granita, recién conversa al puente de Triana, pura sangre, tirana, gabachita, pies dorados con pe de peruana. Lo peor de lo malo de lo horrible
El primero de enero, tararí, será tan gris como un jueves cualquiera, sin Drácula escalando el Pirulí, ni marcianos cruzando la frontera. Más de lo mismo bajo el cielo añil,
Lo peor del amor cuando termina son las habitaciones ventiladas, el puré de reproches con sardinas, las golondrinas muertas en la almohada. Lo malo del después son los despojos
Ni imploro tu perdón ni te perdono, ni te guardo rencor ni te respeto, si tardo en devolverte el abandono repróchaselo al tono del soneto. Rompe la veda, ensánchate, respira,
Aunque convaleciente todavía, del eclipse de laca de Corrientes, ya no llevo un cuchillo entre los diente… te echo menos de menos cada día. Te debo aún, tiro porque me tocas
Pasó por fin, se te cruzó un buen chico (dime tu gracia si te da la gana) y rechacé el papel de indiano rico mecenas del divorcio de tu hermana. La noche que perdiste el miedo al miedo
Lo peor es que, dentro de un tiempito, cuando estrene Dieguitos y Mafaldas en el Gran Rex, y vuelva borrachito al hotel, no te harán de guardaespaldas Los lunares que cuente, mientras cuento
Este ya no camufla un hasta luego, esta manga no esconde un quinto as, este precinto no juega con fuego, este ciego no mira para atrás. Este notario avala lo que escribo,
Esta no es la embajada del reproche ni el vademécum de lo que perdí, para que llueva, para ser de noche es condición sine qua non to be Or not to be, como intuyó el bolero
Denle al lector recién desembarcado sano en tal puerto el Nobel en agallas; lo cierto es que esta playa me ha salvad… la vida que perdí en otras batallas. Cuajé novillos, orillé la escuela,